Sunday, July 02, 2006
El idioma de los argentinos es mi sujeto
[texto corregido: gracias a los comentaristas por su información]
El Diccionario de la Real Academia registra ocho significados diferentes para sujeto. El segundo de ellos está relacionado con ser el tema o asunto de una investigación o de una charla. Sin embargo, al menos para mi dialecto, emplearla en ese sentido resulta muy extraño. Me recuerda a la palabra inglesa subject, que sí tiene este último sentido, que proviene del latín, aunque de un modo algo peculiar pues se trata de una abreviación de subject matter, que es a su vez una traducción directa de subjecta materia, expresión del latín medieval que quería decir algo así como materia sometida, esto es, el tema sometido a consideración (subiectus, de donde el español sujeto deriva, es el participio pasado de subiicĕre, un verbo latino que significa someter). Cuando el español entra en contacto con el inglés (y se produce lo que algunos llaman Spanglish), es muy frecuente que los hablantes, que en otras circunstancias usaría tema y no sujeto, empleen esta última palabra. He aquí un ejemplo, tomado de la traducción del Quijote al Spanglish hecha por el profesor Ilán Stavans:
El Diccionario de la Real Academia registra ocho significados diferentes para sujeto. El segundo de ellos está relacionado con ser el tema o asunto de una investigación o de una charla. Sin embargo, al menos para mi dialecto, emplearla en ese sentido resulta muy extraño. Me recuerda a la palabra inglesa subject, que sí tiene este último sentido, que proviene del latín, aunque de un modo algo peculiar pues se trata de una abreviación de subject matter, que es a su vez una traducción directa de subjecta materia, expresión del latín medieval que quería decir algo así como materia sometida, esto es, el tema sometido a consideración (subiectus, de donde el español sujeto deriva, es el participio pasado de subiicĕre, un verbo latino que significa someter). Cuando el español entra en contacto con el inglés (y se produce lo que algunos llaman Spanglish), es muy frecuente que los hablantes, que en otras circunstancias usaría tema y no sujeto, empleen esta última palabra. He aquí un ejemplo, tomado de la traducción del Quijote al Spanglish hecha por el profesor Ilán Stavans:La gente say que su apellido was Quijada or Quesada –hay diferencia de opinión entre aquellos que han escrito sobre el sujeto– but acordando with las muchas conjecturas se entiende que era really QuejadaPor si el lector no acostumbrado al Spanglish se pierde un poco, reproduzco la versión original, tomada de la edición de Francisco Rico:
El Quijote, Capítulo I, versión de Ilán Stavans
Quieren decir que tenía el sobrenombre de «Quijada», o «Quesada», que en esto hay alguna diferencia en los autores que deste caso escriben, aunque por conjeturas verisímiles se deja entender que se llamaba «Quijana»No es una sorpresa encontrar estos usos en comunidades que viven en zonas de contacto entre el inglés y el español, por supuesto. Pero quizá sí lo sea encontrar este mismo uso en alguien como Jorge Luis Borges, cuya prosa es poco menos que el paradigma supremo del español culto en el último siglo; sin embargo, en el segundo párrafo de su ensayo El idioma de los argentinos (1928) Borges escribe:
El Quijote, Capítulo I, edición de Francisco Rico
El idioma de los argentinos es mi sujeto. Esa locución, idioma argentino, será, a juicio de muchos, una mera travesura sintáctica, una forzada aproximación de dos voces sin correspondencia objetiva. Algo como decir poesía pura o movimiento continuo o los historiadores más antiguos del porvenir. Un embeleco del que ninguna realidad es sostén.Eso nos deja con una pregunta interesante, por supuesto. ¿Está Borges dejándose invadir por el sentido del inglés subject? Noten que, si esto es verdad, quiere decir que, técnicamente, está usando Spanglish---después de todo, como saben los especialistas, el locus del contacto de lenguas es la mente del hablante (y Borges ya traducía del inglés a los siete años). Sin embargo, como me hacen notar algunos comentaristas, sí existen evidencias del uso del término en otros tiempos y, quizá, en otras comunidades.
Saturday, June 24, 2006
¿Un anacoluto en Borges?
Jorge Luis Borges, además de su vasta y notable colección de cuentos, ensayos y poemas, presentó un buen número de conferencias, muchas veces sobre el mismo tema, a lo largo de los años. Uno de los tópicos más recurrentes en esas conferencias fueron las ideas del filósofo holandés Baruch Spinoza. Hay varias conferencias borgeanas sobre Spinoza (es fama que una de ellas el escritor la dio en 1978, mientras Argentina disputaba con Holanda la final del mundial). Yo he leído dos de ellas: la que presentó el 16 de enero de 1981 en la Escuela Freudiana de Buenos Aires (publicada por Agalma en 1993) y la que dio en el Instituto Cultural Argentino-Israelí de Buenos Aires algún día entre 1965 y 1967 (no he encontrado el texto publicado, pero hay una versión en la red). En esta última ocasión, Borges dijo:
Curiosamente, Borges es consciente de la función del anacoluto, como lo evidencia su comentario al estilo de ciertas narraciones chinas:
Dice Spinoza que debemos amar a Dios sin esperanza alguna de ser amados por él. Goethe veía en esto un ejemplo de abnegación, pero realmente no procede de abnegación, sino del concepto de la divinidad que tenía Spinoza. Nuestro destino individual no le importa a Dios. Es lo contrario, digamos de Miguel de Unamuno que decía que Dios es, ante todo, el productor de inmortalidad y Spinoza no le importaba el hombre; Baruj Spinoza, que vivió cuarenta y tres años en Holanda, donde moriría, escribió, sin embargo: "Sentimos que somos inmortales, pero somos inmortales no como individuos, ya que como individuos somos meros adjetivos de Dios, sino inmortales como parte de la divina inmortalidad".La expresión Spinoza no le importaba el hombre constituye un anacoluto, es decir, Spinoza no tiene una función en toda la oración, está fuera; para incorporarla deberíamos decir: a Spinoza no le importaba el hombre. Por supuesto, dado que el anacoluto desaparece con solo anteponer una a a la oración, bien pudiera ser que se trate de un simple error de transcripción. No lo sabremos nunca. Pero no tiene que ser una errata necesariamente. El anacoluto es bastante común en la producción oral, y este texto es precisamente una conferencia (si uno lee el texto completo encuentra fácilmente otras marcas de oralidad). Por otra parte, el anacoluto es en verdad una estrategia para marcar el tema del discurso, y en particular, indica el tópico con el que, en un momento dado, el hablante se compromete especialmente. Es obvio que la frase borgiana satisface estos requisitos.
Curiosamente, Borges es consciente de la función del anacoluto, como lo evidencia su comentario al estilo de ciertas narraciones chinas:
el cuento de hadas chino es irregular. El lector empieza por juzgarlo incoherente. Piensa que hay muchos cabos sueltos, que los hechos no se atan. Después –quizá de golpe– descubre el porqué de esas grietas. Intuye que esas vaguedades y esos anacolutos quieren decir que el narrador cree totalmente en la verdad de las maravillas que narra.No digo esto para sugerir que Borges se permitió conscientemente un anacoluto, solo para apuntar que es posible que ese anacoluto borgiano sea real, y no una errata.
Textos cautivos, p. 226



