Tuesday, February 19, 2008

 

El triunfo del condicional de rumor

Ya habíamos discutido hace tiempo el caso del condicional de rumor. Se trata del uso de la forma verbal terminada en -ría (habría, diría...) como una marca de evidencialidad, esto es, como un marcador del grado de confianza en la verdad de lo expresado---decimos El ministro habría renunciado para indicar que es una presunción, o que no hemos confirmado la información recibida (por eso se llama, precisamente, de rumor). La prensa saca amplio partido de este giro, en su diaria urgencia por publicar antes que nadie y evitar cualquier responsabilidad legal por algún error (en francés, se llama inclusive conditionnel journalistique, esto es, condicional periodístico). El discurso prescriptivo condena esta forma con acritud: Fernando Lázaro Carreter, antiguo Director de la Real Academia, lo rechazó tajantemente y le atribuyó un origen francés (El dardo en la palabra, 387)---aunque, en verdad, es probable que derive de algunos usos del condicional español, como señalamos antes.

Tan ilustre condena no le ha impedido multiplicarse y crecer, sin embargo. Muchos sospechan que es en el continente americano donde ha echado sus más sólidas raíces. Aquí discuto alguna evidencia que puede favorecer esta postura.

Este post de Gustavo Faverón en Puente Aéreo sobre su reseña de un reciente libro del escritor Santiago Roncagliolo, generó un debate entre los comentaristas (todos los involucrados son peruanos). En su reseña, Faverón escribe:
La primera sorpresa de su bibliografía es, por ello, la ausencia de cualquier referencia al libro canónico sobre el líder maoísta: Shining Path, de Simon Strong. Cuando se revisa La cuarta espada, queda claro que Roncagliolo se habría beneficiado de la lectura del libro del norteamericano: el Guzmán de Strong está condicionado por sus ideas; sin dejar de ser un alucinado, es un político; sin transformarse en demonio, es un radical que sólo puede vivir radicalmente. El Guzmán de Roncagliolo es ante todo una intimidad rota, un producto traumático de la soledad, de la ira, del afán de revancha, y en él el componente ideológico es tan mecánico que resulta más una reacción instintiva y enceguecida que una construcción mental.
Gustavo Faverón. Retrato robot: El Guzmán de Roncagliolo no explica al Guzmán de la realidad. The Barcelona Review, 62, feb-mar 2008
La oración Roncagliolo se habría beneficiado de la lectura del libro del norteamericano emplea un condicional canónico: dice que el autor se habría beneficiado de ese libro, si lo hubiera leído. En otras palabras, expresa una típica cláusula condicional, con la cláusula si... omitida---pero bastante clara a partir de la oración inicial que habla de la ausencia de huellas de ese texto en el libro reseñado; las oraciones siguientes refuerzan esa lectura, pues describen cruciales diferencias entre ambos autores.

Un comentarista, sin embargo, levanta esta objeción:
Discrepo de tu reseña en un punto. No estoy de acuerdo que sea tan evidente que Roncagliolo haya leído el libro de Strong para La cuarta espada. Más bien, me pareció que no haberlo leído, o no haberlo tenido en cuenta, era una de las fallas de Santiago.
Como me hace notar un amigo, el comentarista ha interpretado la oración Roncagliolo se habría beneficiado de la lectura del libro del norteamericano como si contuviera un condicional de rumor, es decir, como si lanzara la conjetura de que el autor habría leído efectivamente el libro mencionado. Dado que la frase anterior explícitamente dice que el autor no se refiere a él en ningún momento, esta lectura cambia profundamente el sentido del párrafo original: pasa de ser una acusación de no haber leído un libro crucial a ser la acusación de haberlo usado sin citarlo. Lo extraordinario es que el comentarista basa su queja única y exclusivamente en su confianza en el significado del condicional de rumor. Porque hay sobradas pistas en el texto para preferir la lectura del condicional canónico, como ya vimos. En otras palabras, el condicional de rumor no solamente existe y se multiplica, sino que se impone como la lectura preferida, incluso ante evidencia para interpretar un condicional canónico.

El triunfo del condicional de rumor, aquí tan patente, quizá se deba a la ayuda de un agresivo competidor del condicional canónico en las clásulas con si..., a saber, el subjuntivo. Es bien conocido que, bajo ciertas circunstancias y en ciertos hablantes, hay algún grado de alternancia entre el subjuntivo y el condicional en estas oraciones:
(1) Juan hubiera muerto si tú no lo hubieras ayudado
(2) Juan habría muerto si tú no lo hubieras ayudado
(3) Juan hubiera muerto si tú no lo habrías ayudado
No todas esas formas son aceptables para el discurso prescriptivo. Por ejemplo, la tercera, Juan hubiera muerto si tú no lo habrías ayudado, es considerada inapropiada en la norma académica, que condena severamente el condicional dentro de la prótasis, es decir, dentro de la cláusula subordinada [si....]. Sin embargo, la primera oración Juan hubiera muerto si tú no lo hubieras ayudado, con un subjuntivo en la apódosis (esto es, en la oración principal, fuera de [si...]) no está estigmatizada y es bastante común en el español estándar. En otras palabras, existe una competencia entre el condicional canónico y el subjuntivo en la apódosis de las oraciones condicionales. Claramente, esto debilita al condicional canónico.

En ese sentido, para obtener la lectura adecuada, quizá el comentarista esperaba que el texto de la reseña fuera:
Cuando se revisa La cuarta espada, queda claro que Roncagliolo se hubiera beneficiado de la lectura del libro del norteamericano.
Si esto es correcto, significa que el condicional de rumor ha triunfado abrumadoramente: ciertos hablantes lo usan, lo entienden, lo reconocen, incluso de manera exclusiva.

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Saturday, June 10, 2006

 

Condicional de rumor

Cuando el verbo termina en -ría está conjugado en el accidente que los gramáticos llaman condicional. Por ejemplo, el verbo ser tiene como condicional la forma sería, el verbo haber, habría, y así. Haciendo honor a su nombre, estas formas se usan normalmente en oraciones que expresan una condición (con si): Si fuera abogado, habría comprendido el chiste.

Hay otro uso, sin embargo, que está prohibido en el discurso prescriptivo, aunque es bastante común, especialmente en la prensa---de hecho, los franceses lo llaman conditionnel journalistique (esto es, condicional periodístico). En español se llama condicional de rumor; he aquí un ejemplo:

Separan a juez que habría cobrado coimas
El juez del Vigésimo Sexto Juzgado Civil de Lima, Jorge Fernando Soberón, que tuvo a su cargo los casos de la “Guerra de las cervezas” y “Panamericana”, y que después se hizo famoso luego de que su empleada doméstica le robara 80 mil dólares que guardaba en su clóset, fue separado de su cargo, según confirmó la Oficina de Control de la Magistratura (Ocma).
La Primera: 2006/6/9
Es clara la intención del título: no se tiene todavía toda la evidencia del caso, no se ha condenado a nadie, es una acusación; el condicional de rumor advierte al lector acerca de cuán fiable es la información reportada (y por supuesto, permite salvar la responsabilidad del periodista en caso de que eso sea finalmente falso). Los lingüistas llaman a esto una marca de evidencialidad, puesto que expresa el juicio del hablante sobre la calidad de la evidencia en favor de lo que está diciendo. Muchas lenguas (el quechua y el aymara, por ejemplo) tienen varios sufijos para expresar distintos grados de evidencialidad, y todas las lenguas pueden expresar eso con diferentes mecanismos (por ejemplo, usan frases como se dice que..., es posible que..., entre otras); en español, además de esas expresiones, podemos usar el sufijo -ría para expresar evidencialidad.

Una de las razones que aducen los prescriptivistas para condenar este uso es su presunto origen francés (se trataría de un galicismo). Esto no solo está lejos de ser relevante, sino que es probablemente falso. El condicional se emplea normalmente en español para expresar una conjetura: Se trataría de un galicismo, y así está reconocido por todos, incluidos los prescriptivistas. Este empleo es también común en la prensa; por ejemplo:

SERÍA EN AGOSTO
La justicia chilena resolvería en primera instancia en agosto la solicitud de Perú de extradición del ex presidente Alberto Fujimori, quien se encuentra en ese país desde noviembre del año pasado, estimó Iván Montoya, jefe de la Unidad de Extradiciones de la Procuraduría.
Peru.com: 2006/6/8
Aquí no se trata de que la información pudiera ser finalmente falsa, sino que se reporta una estimación. Esto bien puede haber sido la base para el condicional de rumor.

A veces, la evidencialidad no está referida a la calidad de la información, sino al tipo de fuente:

Compensación al agro sería duplicada a futuro
El ministro de Agricultura, Manuel Manrique, afirmó ayer que los S/.560 millones estimados para cinco años de compensaciones al algodón, maíz amarillo duro y trigo, por el tratado de libre comercio con Estados Unidos podrían duplicarse al tercer año de vigencia si en caso hubiera un mayor número de productores formalizados.
El Comercio 8 de junio del 2006

En este caso, no se trata de una conjetura, sino de una afirmación; es más, la forma podrían no es condicional de rumor, sino parte de una cláusula que expresa una condición (como es evidente por el si). El condicional del título expresa el hecho de que la información está sustentada en una fuente secundaria. Esta también es una forma de evidencialidad, y de hecho en varias lenguas hay sufijos para expresar el tipo de fuente; por ejemplo, en quechua la oración Hamunqa-si contiene el sufijo -si que indica que la información proviene de un tercero (esa frase puede traducirse como Dicen que vendrá o como Vendría).

No hay razón, pues, para desterrar el condicional de rumor. Si además tenemos en cuenta que este uso se habría extendido de Latinoamérica a España, quizá la razón para negarse a aceptarlo sea una mera resistencia a las innovaciones provenientes de este lado del Atlántico (no pocas veces, el discurso prescriptivo tiene un acento peninsular).

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