Monday, July 14, 2008

 

Discriminar

Discriminar proviene del latín discrimināre, que significaba "separar" o "diferenciar". La palabra no tuvo mucho éxito en el español temprano---las pocas menciones que encontramos antes del siglo XIX están casi todas en textos legales, y muchas de ellas constituyen directas adaptaciones de textos latinos. Curiosamente, es en el español académico latinoamericano donde el vocablo renace. La Real Academia incorpora discriminar en la décimoquinta edición de su Diccionario, recién en 1925, anotando que se usa así en Argentina y Colombia:
Discriminar
tr. Argent. y Colomb. Separar, distinguir, diferenciar una cosa de otra
RAE (1925) Diccionario de la lengua española
En efecto, gracias al CORDE, hallamos este uso de discriminar en un texto colombiano decimonónico:
Leyes de Colombia i de la Nueva Granada, contradictorias en su mayor parte, embrolladas i llenas de cardinales defectos, por la dificultad que habia en discriminar las vijentes, reformadas o derogadas, i sobre todo, esparcidas en mas de veinte códigos anuales, componian la lejislacion administrativa del país.
Samper, José María (1853) Apuntamientos para la historia política y social de la Nueva Granada.
Es importante notar que en este texto (así como en la definición académica de 1925), discriminar no tiene el sentido de exclusión o maltrato que hoy categóricamente exhibe. De hecho, este significado no aparece en el Diccionario académico sino hasta 1970, cuando la RAE consigna una doble acepción para esta palabra:
Discriminar
1. Separar, distinguir, diferenciar una cosa de otra || 2. Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.
RAE (1970) Diccionario de la lengua española
Por supuesto, eso no quiere decir que ese sentido apareció ese año, sino que para ese momento ya estaba lo suficientemente extendido como para que la RAE lo incluyera. Así se mantienen las cosas inclusive hasta la edición vigésimo primera del Diccionario (de 1992). Para la edición del 2001, la RAE reconoce que la primera acepción ("separar, distinguir, diferenciar una cosa de otra") ya se había diluido en español, y que la segunda (la idea de maltrato) había invadido el primer sentido. Por eso, la vigésimo segunda edición del Diccionario define así esta palabra:
discriminar
1. tr. Seleccionar excluyendo.
2. tr. Dar trato de inferioridad a una persona o colectividad por motivos raciales, religiosos, políticos, etc.
RAE (2001) Diccionario de la lengua española
Lo que empezó como diferenciación, ha pasado a convertirse en selección, exclusión, maltrato. La transformación, por supuesto, refleja el impacto que los grandes debates sobre la igualdad y la tolerancia han tenido sobre el léxico cotidiano del español a lo largo del siglo XX. En ese sentido, hay que ver este cambio con satisfacción.

El primer significado no se ha perdido del todo, sin embargo. No solo ha dejado su huella en la idea de selección, sino que además se emplea directamente en ciertas jergas académicas, especialmente por la influencia del inglés to discriminate, que todavía conserva sin pudor el sentido original latino junto con el nuevo sentido de exclusión y maltrato (es más, en inglés es posible to discriminate in favor of y to discriminate against, esto es "discriminar a favor" y "discriminar en contra" libremente, lo que no es posible en nuestra lengua). Aquí algunos ejemplos de esa permanencia en español:
En otras palabras, el cerebro no se basta a sí mismo para extraer del mundo todo lo necesario para saber de él, sino que necesita que el mundo esté presente para que complete sus análisis. Por tanto, las propiedades de las cosas que el cerebro detecta y discrimina (los "rojos", las formas "redondas", la cara de un familiar) no se copian o representan en el cerebro, sino que se extienden a lo largo del complejo que forman el cerebro-mundo
Óscar Vilarroya "Una hipótesis sobre cómo siente, piensa y se comunica el cerebro"- Percepnet.com
Estos responden evaluando la problemática especial de la escuela y atendiendo en ella con equipos especializados. Por ejemplo: un equipo sistémico de psicología de familia; otro de dificultades de aprendizaje que trabajaba a partir de tests para localizar problemas muy finos en el proceso cognitivo, pues hay chicos que no perciben o no discriminan formas o sonidos, o no pueden conectar el grafismo con el sonido o coordinar los distintos elementos de la palabra oral o escrita.
Reportaje a Silvia Silberman
Y por supuesto, no falta quien aspira a rescatar el sentido primigenio de la palabra, como mi buen amigo Daniel Salas:
Las categorías tienen como finalidad distinguir. La categoría "peruano" distingue a los peruanos de los argentinos, los colombianos, los serbios, etc. Tú eres peruano en la medida en que te encuentras frente a otras personas que no lo son.
[...]
Entonces, allí subsiste la posibilidad del vocablo de discriminar. "Discriminar", por cierto, no siempre es una operación racista: en un sentido lato, "discriminar" significa "distinguir". Tú puedes discriminar a tu amigo como cholo en tanto que lo percibes diferente del asiático, del negro, del blanco, etc. Sólo cuando la discriminación implica una valoración prejuiciosa de la persona en razón de tal distinción, se puede hablar de discriminación racista.
Daniel Salas GCC. 1 de julio del 2008
Aclaro de nuevo: "discriminar" quiere decir "distinguir". Una categoría me puede servir para discriminar hombres de mujeres, otra para distinguir altos de bajos y otra para diferenciar liberales de conservadores.
Daniel Salas GCC. 14 de julio del 2008
Aunque no carece de méritos, me temo que este último esfuerzo sea infructuoso (hasta los miembros de la RAE se han rendido). No creo que haya que tener pena por eso, ni mucho menos. Al contrario, creo que es positivo que exista una manera inequívoca de distinguir entre "diferenciar" y, bueno,..."discriminar".

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Comments:
Hola queria invitarte a que anotes tu blog en el directorio de blogs de bloguisferio.com
 
Parece desprenderse del artículo de Corominas en su diccionario etimológico que discriminar tuvo en lo antigüo connotaciones de peligro, de riesgo (el latín discrimināre se aplicaba en momentos decisivos o críticos), al contrario que su coetáneo discernir, que era en puridad y en general separar, distinguir.

Quizá esta connotación de riesgo explique históricamente el uso actual de discriminar según la segunda acepción del DRAE, en cuanto se percibe la diferencia (racial, religiosa, etc.) como un peligro a enfrentar.

Saludos cordiales.
 
Muy interesante la anotación de Antonio. Hay un verso de la Eneida, que dice así:

per tot discrimina rerum tendimus in Latium

Que se traduce normalmente:

"a través de muchos peligros llegamos al Lacio"


Quizá la traducción más literal sería:

"a través de diferentes cosas que nos hicieron tomar decisiones arriesgadas"

Excelente observación.
 
Ya hace tiempo que se usa abiertamente la expresión "discriminación positiva" para designar un trato específico favorable a personas o grupos, casi siempre justificado por resarcir un maltrato anterior o compensar una inferioridad de oportunidades. Curiosamente lo hacen tanto los partidarios de tales medidas como sus detractores.

Y ha nacido y crece la simétrica "discriminación negativa", síntoma de que ya no se fía al término el significado unívoco de la segunda acepción de la RAE. Creo que éste puede derivar hacia "dar un trato distinto" -ya sea mejor o peor- más en coherencia con el de la primera acepción y el latino.

Quizás convenga precisar que la discriminación (primera) no parece ser una percepción de diferencias evidentes, sino el resultado de aplicar criterio y voluntad a distinguir cosas que parecen equivalentes o se presentan confusas, como bien expresa Samper. Y de cuyo acierto o fortuna depende el éxito de nuestras empresas, como creo entender en el verso que cita Miguel.

Santiago
 
Sí, discriminación positiva está en uso, pero está limitado a ciertos discursos, no es general. Y eso se nota en su empleo como frase hecha, sin productividad (todavía, al menos). Por ejemplo, no es posible decir "discriminación a favor de", porque la frase hecha, en un sentido casi técnico, es "discriminación positiva", que meramente calca la frase correspondiente en inglés (donde las combinaciones de discriminar con sentido positivo sí son productivas.

De acuerdo con la idea de Santiago acerca del verso.
 
Para "discriminación negativa", se registran 16.100 entradas en Google, a día de hoy. Para "discriminación positiva", 154.000.

El sentido de discriminar todavía se mantiene mayoritariamente alrededor del trato desfavorable, pero me parece evidente que se está desplazando hacia la idea de dar trato distinto a distintas categorías.

No discuto el origen aglosajón (quizás surgió con las políticas demócratas de los años 60 contra la segregación racial en norteamérica?) de la expresión "discriminación positiva", pero ya no es sólo una frase hecha.

En cuanto a la productividad, la encuentro más difícil de calibrar pero, por seguir el ejemplo, de "discriminación a favor de" se registran 5.650 entradas, y de "discriminación en favor de" (con que se quiere decir lo mismo)otras 2.070. No sólo es posible decirlo, sino que parece que muchos han creído conveniente escribirlo y publicarlo.

El tiempo dirá (más se estiró "luego").

Santiago
 
Estimado Miguel

Que relacion se puede establecer entre discriminare y la palabra griega krinein (disculpa la falta de acentos)
 
El tema de la discriminación tiene múltiples aristas. Una de ellas es el tema del racismo.
Respecto al discurso racista hay un artículo muy interesante de dos académicos chilenos, que abordan el discurso antiperuano. Se llama
"Etnofaulismos, coprolalia, representaciones
y estrategias discriminatorias: el caso del
discurso chileno antiperuano", publicado en el número de octubre de este año de la revista Discurso & Sociedad.
Los autores constatan la continuidad histórica del discurso racista antiperuano. Para ello toman como muestra artículos periodísticos publicados hace más de cien años hasta llegar a las intervenciones de cibernautas chilenos en foros de discusión on line.
Muy interesante.
Ver:
http://www.dissoc.org/ediciones/v03n03/DS3(3)Aedo&Farias.pdf
 
gracias por esto. millones de hispanoparlantes deberían leer este artículo. me canso de explicarle esto a la gente.
 
Antes que nada me declaro lego en las cuestiones de la lingüística. Hecha esta confesión quisiera aportar algo desde otro punto de vista, menos académico y mas relacionado al sentido común que tenemos los simples mortales.Es un hecho natural que los cambios en las categorías del pensamiento humano se traduzcan como alteraciones del lenguaje. Lo que no parece tan evidente es que estos cambios, tanto del pensamiento como del lenguaje, impliquen siempre una evolución o un motivo para alegrarse como plantea el autor de la nota.Tomando como ejemplo la atinada observación que se hace sobre el hecho que exista en la lengua inglesa la posibilidad de "discriminar en favor de" o "discriminar en desmedro de" y la inexistencia de esta posibilidad en el castellano, me pregunto : ¿es este un motivo para la alegría de los hispano-parlantes e hispano-pensantes ?. Me inclino a pensar que es mas bien una pena. Es una pena que no tengamos una palabra para diferenciar aquello que consideramos mejor que otra cosa precisamente por la diferencia entre ambas.Una expresión que sintetice la idea de que algo es mejor en tanto es diferente de otra cosa. ¿Es que "todo es igual , nada es mejor" como dice el tango?.Considerar que algo es mejor por ser claramente distinto de una aberración parece ser políticamente incorrecto.Entonces desterrémoslo de nuestra lengua!!!. Declaremos que discriminar siempre implica maltrato hacia algo y nunca, de ningún modo, ensalzar.!!!. No se puede aceptar que algo sea "lo mejor" objetivamente.Ese es el triste resultado del relativismo moderno ,que parece haber afectado mas a los hispanos que a los propios anglosajones que lo engendraron y promovieron.
 
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