Sunday, June 22, 2008

 

Ese dejo que se nos pega

Tiffany Roberts nació en Indiana hace más de 60 años; aprendió a hablar aquí, con la suave cadencia que el inglés tiene en este bellísimo estado del Midwest norteamericano (donde, dicho sea de paso, vivo yo ahora). Cierto día de 1999, sufrió un derrame cerebral. Tuvo mucha suerte y sobrevivió. Pero no quedó intacta. Su manera de hablar cambió de súbito: ahora habla con un distintivo acento londinense (aunque nunca había estado en Inglaterra). Hasta su médico creyó que estaba fingiendo, sus vecinos se burlaban de ella (si hubiera estado en el Perú, la habrían llamado huachafa, o quizá hasta chola), todos la desconocían; por supuesto, entró en pánico, se encerró en casa, desarrolló agorafobia. Cuatro años después, una amiga le alcanzó un artículo que describía su condición, el Síndrome del Acento Extranjero (Foreign Accent Syndrome), una enfermedad del lenguaje que afecta a algunas personas que han sufrido lesiones cerebrales. Su historia es extraordinaria porque se mezclan en ella el miedo, el prejuicio y la ignorancia, y porque en este caso, por fortuna, tuvo un final feliz. Vale la pena escucharla completa:



Su caso, aunque raro, no es único---también le ha ocurrido a hablantes de español (a veces el habla resultante se percibe como dejo francés). El Síndrome del Acento Extranjero es una poco conocida dolencia, que desafía las concepciones populares acerca del lenguaje. La gente no suele pensar que la lengua está en la cabeza de cada hablante (y en ningún otro lugar), y que por lo tanto su destino está indisolublemente ligado con la suerte de la mente y el cerebro, cualquiera que esta sea. En estos casos, una lesión cerebral provoca que los pacientes modifiquen su modo de hablar (en particular, la entonación, el silabeo, la cantidad vocálica), y ese cambio es percibido por los demás como si fuera un acento extranjero (de cualquier lengua o variedad que tenga rasgos similares)---si a alguien le interesa una explicación más especializada, puede leer los artículos de este reciente volumen del Journal of Neurolinguistics, dedicado al tema, donde se describen varias de las razones por la que eso ocurre.

Pero hay un detalle en la historia de Tiffany Roberts que merece otro tipo de atención. Como les ha pasado a otras personas con el mismo síndrome, su comunidad reaccionó agresivamente, con una actitud de rechazo e incredulidad. Por algún motivo, la gente tiene la firme convicción de que la lengua es inmóvil, perenne e inmodificable. Que cuando una persona habla distinto, eso ocurre, de algún modo secreto, por su culpa: la diferencia se atribuye a una falta de inteligencia, a una impostura, a un descuido en el cultivo personal. Los pacientes del Síndrome del Acento Extranjero reciben una exoneración impecable (aunque casi desconocida): su cerebro ha sufrido un cambio violento. Otros no tienen tanta suerte.

Los cambios mentales que producen el "acento extranjero" no tienen que ocurrir violentamente, ni con una lesión. Ni siquiera tienen que ser súbitos. En efecto, cada vez que un adulto aprende una segunda lengua, a través de un proceso gradual de contacto lingüístico, habla esta segunda lengua "con un acento extranjero". Poco o nada puede hacer esta persona para evitar ese acento---los especialistas llaman Periodo Crítico al tiempo durante el cual uno puede adquirir una lengua como hablante nativo, sin "acento" (normalmente, hasta los 12 años). Pero los hablantes de segundas lenguas también sufren discriminación en las comunidades donde residen; su acento los delata como extranjeros y atrae inmediatamente sobre ellos todos los prejuicios asociados con esa condición. A diferencia de Tiffany Roberts, no pueden invocar una lesión cerebral---sin embargo, como han mostrado los estudiosos, el cerebro de un hablante bilingüe sí cambia con respecto a un monolingüe, aunque claro, en forma progresiva, por medio de la interacción comunicativa (los interesados pueden leer el fascinante libro de Michael Paradis, A Neurolinguistic Theory of Bilingualism). En ese sentido, es más fácil que sucumban al prejuicio, impuesto por la discriminación, de que su acento es, misteriosamente, culpa suya, que son ellos los que no saben hablar bien, los que han fallado. Por esa razón, en casi todas partes, los inmigrantes se esfuerzan al máximo por borrar toda huella de su lengua, impiden que sus hijos la aprendan, tratan desesperadamente de adaptarse.

Pero no solamente los hablantes de una segunda lengua tienen que lidiar con los problemas que trae el acento ajeno, o el dejo. Todos reconocemos cómo hablan los argentinos, los colombianos, los chilenos que viven en nuestro país. Y por supuesto, ellos nos reconocen también en el suyo. También reconocemos cómo hablan los cuzqueños, los de la selva, los de Huancavelica. El dejo ajeno es frecuente motivo de burla, y muchas veces, causa directa de discriminación. Noten que en estos casos uno se está burlando de la capacidad de la gente para mantener su conocimiento, su propia forma de hablar.

Es interesante comprobar que la burla por la razón contraria existe también.

Hay ciertas personas que tienen una especial habilidad para adaptarse rápidamente a su entorno lingüístico. Si viajan a una comunidad de habla diferente, son capaces de reconocer y usar los giros novedosos que encuentran, incorporándolos fácilmente a su forma de hablar (de la misma manera, hay personas para quienes es más fácil aprender una segunda lengua e imitar el acento nativo). Nótese que esto debería ser visto como una ventaja; es la capacidad para asimilarse, para conectarse con sus interlocutores, para poner aparte lo que uno sabe e identificarse con el otro. Sin embargo, esto también es motivo de burla. Cuando una de estas personas viaja a Argentina, a Colombia o al Brasil, y regresa con trazas de esas variedades ajenas (con dejo), nos reímos, nos parece ridículo. Esta burla no es diferente a las anteriores, es también una instancia de rechazo a lo diferente, la actualización de un prejuicio. Aquí también, les echamos la culpa a estas personas, atribuimos el dejo a su presunta cursilería, a su huachafería, o peor, a su choledad. Como en los otros casos, esta atribución es también un acto de ignorancia.

Un ejemplo de lo irracional que resulta esta burla nos lo proporciona este post, que un amigo me hace llegar. El post ridiculiza precisamente el dejo que les queda a las personas cuando viajan a países extranjeros. Y nos da algunos ejemplos de lo que ellos consideran un acto huachafo (o cholo, como parece que ellos prefieren). Uno de los ejemplos es el de la actriz peruana Gianella Neyra, que reside en Argentina hace varios años; curiosamente, el video que exhiben como prueba del delito es una entrevista que la actriz da a un reportero argentino que habla, por supuesto, en español argentino. En otras palabras, se la está acusando de hablar como su interlocutor, de adaptar su habla a la comunidad donde vive, es decir, de comportarse como un ser humano. Juzgue el lector por sí mismo:



Otro ejemplo es el de un joven pastor afroperuano que es caracterizado como un "bamba" por la voz en off del video:



Claramente, esta persona es un hablante nativo de español y tiene un dejo portugués. Sin embargo, no sabemos nada más de él. No sabemos, por ejemplo, si ha estado en contacto con personas que hablan portugués (sin ir muy lejos, el video presenta a otros pastores que sí parecen ser hablantes nativos de portugués, hablando en español). El post asume que su dejo es "bamba", es decir, que es fingido, que no es real (y supongo que por eso lo incluye dentro de lo cholo). [Actualización: Me informa un comentarista que este individuo podría ser parte de una presunta red de estafadores, y que su dejo es una construcción ex profeso. Si esto es cierto, claramente subraya el caracter absurdo de la acusación de hacer eso por ser cholo. ¿O acaso era cholo James Bond cuando fingía un acento extranjero para engañar a sus enemigos?]

Uno podría limitarse a decir que los autores del blog en cuestión simplemente ignoran que el dejo no se produce por un acto consciente del hablante---después de todo, la inmensa mayoría ignora eso. Sin embargo, hay dos cosas que son muy peculiares acerca de su post.

En primer lugar, está la pretensión de que el dejo caracteriza lo cholo. Es decir, que es parte de ser peruano el adoptar dejos extranjeros cuando se viaja fuera. Esto es curioso porque no se requiere ser un especialista para saber (o al menos sospechar) que eso le puede ocurrir, en diferentes grados, a todas las personas que cambian de comunidad lingüística. Por esa razón precisamente, la burla por el dejo y la discriminación por el acento son también universales.

En segundo lugar, quizá más grave, está el vehículo que escogen para presentar esa idea: una ridiculización. Los autores dicen estar usando el humor "como una herramienta de análisis", para reflexionar sobre la peruanidad. Sin embargo, parecen confundir humor con ridiculización. Creo que nadie puede estar en desacuerdo en que el humor puede ser una eficiente herramienta de análisis, y por tanto, una valiosa vía hacia el conocimiento. Pero los filósofos han denunciado desde siempre la profunda conexión entre el proceso de ridiculización y la ignorancia. Ridiculizar no es una forma de reflexión, ni una amenaza al sistema; es exactamente lo contrario, una manera de impedir la reflexión, una defensa ciega de la regla (al respecto, el ensayo "Lo cómico y la regla" de Umberto Eco, publicado en La estrategia de la ilusión, es iluminador). Quizá haya sido Platón, en el Filebo, quien lo dijo en forma más elocuente:
Sócrates.-Ridiculizar es una especie de vicio, un cierto mal hábito, que produce en nosotros un efecto contrario al mandato de la inscripción de Delfos.
Protarco.-¿Hablas, Sócrates, del precepto: conócete a ti mismo?
Sócrates.-Sí; y lo contrario es: no te conozcas a ti mismo
Platón. Filebo 48d
La reflexión no puede ser concebida solo como el punto de llegada del humor. Eso es cierto, por supuesto, desde el punto de vista del receptor, quien reflexiona al reírse, o después; pero el emisor del acto humorístico tiene que reflexionar antes de emitirlo, tiene que pensar detenidamente antes de transmitir su mensaje, tiene que informarse y meditar en serio. Porque, en efecto, el humor es una elevada forma de conocimiento, pero deja de serlo si se convierte en mera ridiculización. Es decir, a diferencia del humor, la ridiculización bloquea la filosofía, contribuye al enraizamiento de los prejuicios, oscurece nuestra forma de pensar. Eso es bastante evidente en el post que comentamos. Lejos de ser una reflexión sobre los contenidos de la peruanidad, el post atiza los prejuicios lingüísticos, y en consecuencia, proporciona un vehículo más para la discriminación. Y eso es lamentable.

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Comments:
Miguel, este es de los mejores posts que te he leído
 
Estimado Miguel,

Aproximación interesante al tema. Una consulta, ¿en ningún caso entonces esa emulación de acento extranjero puede deberse al hecho de ganar determinado status social? Es decir, no existen razones de orden sociológico o afines que expliquen este fenómeno?
Lo que si me parece extraño es gente que se vaya cuatro días (o menos incluso porque las conozco) a otro país y regrese hablando totalmente diferente.

Muchas gracias,

Carlos Gamarra
 
Muy precisos tus comentarios, Miguel.

Curiosamente, el mismo post y comentarios de análisis de la peruanidad, al querer ridiculizar, muestran una característica de la peruanidad que yo no he visto tan aguda en ninguna otra cultura: el raje.

Como se ve en los comentarios, y por experiencia propia, el peruano parece creer que es innatamente inferior al resto, y que no querer ser inferior es una muestra de falta de patriotismo o identidad. Es se "arribista" (implica que uno está abajo y quiere llegar arriba) o "igualado" (implica que uno no es igual).

Pareciera que al tener un complejo de inferioridad, no podemos aceptar que otros que deberían ser igual a nosotros, sean superiores. Que si te ha tocado ser peruano, tu deber es aparentar que lo peruano es lo mejor, y en el fondo ser consciente de que no puedes aspirar a ser mejor, porque tienes que unirte al resto de los peruanos frente a un enemigo común.

El problema es que ni el peruano es inferior, ni el extranjero superior. Más bien, creerse inferior al resto debilita nuestra capacidad de lograr ser mejores que nosostros mismos.
 
Amigos, ese "pastor" forma parte de una secta denominada "Pare de Sufrir" que viene estafando a miles de personas en latinoamerica. Hay varios reportajes de diversos países (porque son una red inmensa) que ponen en evidencia sus técnicas para engañar a incautos con el cuento de la salvación. Como parte de su estrategia de marketing entrenan a peruanos para fingir acento brasilero, "sonar mejor" y así captar fieles. Soy periodista y conozco de cerca este caso. Pueden buscar los reportajes de "Cuarto Poder" en Internet donde se ve claramente esto. No hay nada de dejos en este caso pero si de estafas millonarias.
 
Anonimo de las 10:15am:

El punto del post claramente NO es legitimar al pastor peruano de acento portugues, sino criticar el tratamiento del tema en el post de choledad privada. Y las criticas me parecen pertinentes y muy bien sustentadas por Miguel Mondonedo.

PD: disculpen faltas de acentos y enhes :)
 
En efecto, que esa persona sea un estafador, si acaso es correcto, solo subraya el hecho de que su dejo no tiene nada que ver con ser cholo.

No es imposible fingir un acento, por supuesto. Pero eso es algo que tiene que ser probado en cada caso. El número de días que una persona pasa en otra comunidad no es un indicador suficiente.

El prestigio social juega un rol crucial en el cambio lingüístico, por supuesto. Es una motivación constante para imitar rasgos de otras variedades. Sin embargo, se limita a ciertos rasgos en particular que son percibidos como prestigiosos. Y además, en muchos casos, es un proceso inconsciente también. Si alguien tiene la razonable hipótesis de que algo así está ocurriendo, no basta con presentar un video de una actriz haciendo eso. Es necesario recoger cuidadosamente los datos, identificar las variables en juego, hacer un análisis. Por ejemplo, sería rarísimo que todos los acentos extranjeros se identificaran como prestigiosos. Además, lo que observaríamos sería que estos rasgos se imitan sin haber estado en contacto con otras forma de hablar. Y que las personas con dejo lo mantienen por siempre. Sin embargo lo que ocurre es que este dejo es temporal: una vez que el hablante se reintegra a su comunidad, va perdiendo el dejo poco a poco. Esto es lo contrario de lo que se esperaría si el dejo fuera realmente tan prestigioso. Al contrario, parece precisamente que tener dejo es algo estigmatizado.

Me pregunto, además, qué razón podría tener Christian Meier o Gianella Neyra para fingir un alto estatus que de suyo ya tienen.
 
Hola:
De acuerdo con el blog y los comentarios. Pero no se ha respondido por completo el comentario de Carlos Gamarra, a no ser por lo dicho por Alicia Casuso. Pero el problema de la inferioridad (o superioridad) cambia de acuerdo a los circunstancias y muchas factores pueden influir: seria cosa de ver el caso de los irlandeses antes y despues de lograr exito economico, por ejemplo.
El asunto ese de la superiroidad del gringo es harto conocido: el dejo de su castellano motoso no es siquiera entendido como motoso, pues se asume que motoso es "el castellano mal hablado" por quechuahablantes.
En fin. Dejo ahi los comentarios.
Eduardo
 
el tema es muy interesante. Pero creo que ademas de haber cosas inconcientes para la adaptacion de ciertos dejos hay otras que tendrian que respondernos los psicologos y sociologos. Es cierto que uno a primera vista no puede decir si es un dejo falseado o es una incorporacion inconciente de nuestra forma de hablar, pero que casualiidad que a la gran mayoria de argentinos no se les quita el dejo por muchos años que vivan en otros paises? Uno puede verlo en personas publicas como los futbolistas, cantantes, actores, etc. Lo mismo sucede con los españoles que viven en Latinoametrica, ¿cuantos de ellos han incorporado el "dejo" en sus formas de hablar?, basta ver a los viejisimos sacerdotes que predican en toda Latinoamerica , llevan decadas viviendo por aca pero la "zeta es la zeta hombre". En ambos ejemplos, ese comportamiento es la regla, la excepcion es ver a un argentino o español hablando en el extranjero de la forma en que hablan los nacionales. En el Peru en cambio , la regla es que quien se va a vivir afuera adopta el dejo, la excepcion la forma aquel que no lo adopta.
Mi aproximacion a una respuesta es que, al menos en el entorno hispano hablante, ser argentino o español les da un espacio de reconocimiento (el por que se los dejo a uds), no asi el ser peruano o chileno.
Y no siempre se les quita el dejo cuando vuelven a la patria, sino vean a este chileno que vivio en España y ya lleva como una decada en Chile, y narra las noticias asi!: http://www.youtube.com/watch?v=w3N-DC9568o
saludos
 
Lo que dice el anónimo es interesante, pero en verdad es evidencia en favor de lo que aquí se está diciendo.
A los peruanos tampoco se les quita el dejo cuando viven en otros países. Gianella Neyra parece estar hablando como argentina a los oídos de un peruano, pero a los oídos argentinos simplemente tiene dejo peruano. El dejo no es la adaptación completa a otra variedad, sino una mera aproximación, siempre incompleta (es justamente, lo dejado, la huella de algo).

Por otra parte, es también esperable que si una persona pasa 10 años en una comunidad extranjera su habla registre ese paso durante un largo tiempo, quizá para siempre. A medida que uno se hace más viejo, cambiar el hablar es más y más difícil, por una variado número de razones.

Pero si alguien pasa cuatro días en un lugar, aunque todavía puede tener dejo al regresar, este irá desapareciendo con el tiempo.

Y además sigue siendo cierto que el dejo no se produce espontáneamente (excepto en los casos del Síndrome del Acento Extranjero), lo que no calza muy bien con la idea del prestigio como motivador central del dejo.
 
Hola Miguel
A mí me estuvo pareciendo desde que se inició este debate que el término cholo está siendo usado casi como en otra época era huachafo. Leyéndote tengo la impresión que tú también piensas similar. ¿Tú qué opinas?
Saludos
Ernesto
 
Muy interesante tu post. Podrias decirnos si existen estudios que comparen si a los limeños se les pega mas facilmente un acento extranjero que uno de la sierra o la selva, que es como la gente lo percibe?.
Y no sean tan duros con los de choldad Privada, a mi me parece que utilizan el humor como punto de entrada para discutir estos, aunque muy limeño-centrica y a veces borat-esque, en una sociedad en que es muy dificil hablar de estos temas me parece que distintos puntos de entrada son validos.
Saludos
 
Un caso de discriminación del acento tal vez sea la serie de los setentas sobre la Guerra del Pacífico. QUe no le hayan puesto la voz aflautada a Grau, en fin; pero ¿tenian que prescindir del acento piurano?
 
Señor Rodriguez,

Fui remitido a este espacio por el blog del señor Daniel Salas. Debo discrepar con el señor Díaz cuando indica que el objeto de su artículo es "criticar el tratamiento del tema en el post de choledad privada". Hablan mucho de ese blog "Mmi choledad privada" y sigo sin entender por qué. Creo que su artículo va mucho mas allá de eso y es ahi donde encuentro su valor. Me quedé maravillado con ese sindrome que comenta. ¿Tendrá mas información/sitio web científico sobre el particular? Muchas gracias.

Atentos saludos,

Ramirez
 
no entiendo algo, el acento de Gianella Neyra lo escucho neutro (peruano, supongo) ¿dónde está el acento argentino allí?

Resistir el "síndrome de abstinencia" de escribir en el blog nos haría bien a todos, para no estar viendo (y escribiendo) cosas que no son.

Por supuesto, en ese "todos" lo excluyo a Ud., y este "post" es una muestra, Prof. Rodríguez Mondoñedo.

Saludos
 
En efecto, mi propósito no es evaluar el blog mencionado. No conozco a esas personas, y antes de enterarme de ese post, no leía su blog. Este blog no está dedicado a juzgar otros blogs---y ciertamente no tengo la más mínima intención de participar en las Blog Wars. Este blog está dedicado a la tarea sencilla de identificar y desarmar mitos lingüísticos. Quizá las intenciones de los bloggers son muy buenas. Sin embargo en ese post en particular dicen cosas que son falsas. No tengo nada personal contra esos bloggers, a quienes no conozco, y de cuya existencia no sabía hasta hace poco. En efecto, mi texto no tiene por propósito principal criticar el blog mencionado, sino presentar el fenómeno general de los prejuicios asociados al acento extranjero. El post de ese blog, por degracia, representa un ejemplo bastante notorio de la presencia de esos prejuicios.

El Síndrome de Acento Extranjero es en efecto un fenómeno muy interesante. No hay demasiada investigación al respecto, pero eso está cambiando---para leer algo en español al respecto, ver aquí.

Sobre las investigaciones acerca del "acento que se pega" en Lima no sé que haya nada (y agradecería si alguien sabe de algo). Pero ese es un tema estudiado en otras lenguas y variedades---forma parte de lo que se llama la Accent Accommodation Theory, o a veces Communication Accommodation Theory, que involucra muchas otras maneras en que las personas ajustan su modo de hablar al modo de hablar de su interlocutor (esto va mucho más allá del simple "acento que se pega").
 
No estoy seguro, quizá no fuera así, pero me parece que lo de Choledad Privada no va tanto a explicar el fenómeno lingüístico, sino más bien enfrentar el choleo que existe cuando a alguien "se le pega el dejo".

En efecto, pueden haber hartas explicaciones de por qué ocurre ese fenómeno ("oído" de las personas, causas neurológicas, procesos inconscientes, etc.), pero eso es otro tema, otra discusión, al escarnio que se practica a quienes "hablan en ché"...

Tengo un hermano que está viviendo ya cuatro años en Buenos Aires, y de hecho cuando regresa por corto tiempo la familia está al tanto de cualquier giro lingüístico adquirido en su estancia allá. Hay un choleo allí, cuando alguien dice "pucha, qué huachafo te has vuelto, cómo vas a estar hablando así". Se impone el "sentido común" sobre alguna explicación científica.

Saludos
 
Grau hablando con el guaaa!, me has hecho reir Luching con solo pensarlo, pero creo que el era de la clase acomodada y creo que hay mas presion por tener un acento mas uniforme dentro de una misma clase social. Hay estudios sobre el tema Dr. Rodriguez?
El Peru debe ser el paraiso de los linguistas, hay tantas cosas que estudiar!!
Saludos
Amazilia
 
Muy interesante este post, profesor Rodríguez. Saludos. Joe
 
Miguel, me ha resultado muy interesante este post!!! No conocía el Síndrome que describís y me gustaría saber si en mi país hay algo de investigación al respecto.

Con respecto al acento que se te pega, descreía del asulto (y pensaba que era una manera de "darse tono") hasta que el verano pasado estuve en Córdoba y sin saber cómo, diez días después todavía conservaba la "tooonadita" de esa bellísima región de Argentina.
 
Hola que tal, mi nombre es Lizbeth soy bachiller en Lingüística (recién egresada de Villarreal), me parece muy interesante tu artículo sólo quería aportar que no es necesario salir para que se nos quede el "dejito", creo que existe una predisposicón en algunos casos. Me explico, mi familia es de Moyobamaba (Selva)tienen muchos años viviendo acá, en Lima, pero a pesar de ello algunos mantienen el dejo (puede ser cuestión de arraigo)y es más cuando viene alguien de allá todos en casa hablamos cantando. :)
saludos.
http://algoritmolinguistico.blogspot.com
 
Hola Lizbeth. Muy interesante tu aporte. En efecto, no solamente existe el (nuevo) dejo que uno adquiere cuando va a un nuevo lugar, tambiém está el (viejo) dejo que uno conserva cuando va a un lugar diferente.
(PS Intersante tu blog también)
 
Muy bonita nota. Soy lector frecuente y contento, comentarista parco, y de acento camaleónico. Conmovedor el caso de Tiffany Roberts. Levísimo el tono porteño de Gianella. Yo en dos horas en Buenos Aires sueno mucho más local (después reboto). El pastor tiene un acento profesional. En su negocio tiene que hablar como brasilero, al grito "Pare de sofrer!". Ah, y de paso, gracias por el piropo a la Página de la Academia de Peruana la Lengua. Es mi baby. Saludos. Lucho Delboy
 
cierto lo que dice lizbeth. parte de mi familia ha nacido en huanuco, y a pesar de vivir desde hace muchos años en Lima mantienen esa singular forma de hablar, esa "tonadita", como dice la argentina mariana. Cuando estamos en familia o amistades ese dejo se acentua, cuando se trata de situaciones cotidianas citadinas limeñas, el dejo es más neutro. lo natural es adaptarse, como bien dices Miguel.

gracias por compartir todo este conocimiento en tu blog.
saludos!
 
1. Todos los veranos Viña del Mar se llena de argentinos quienes tienen más cerca el Océano Pacífico que el Atlántico para veranear, lo mismo en LA Serena. Es sabido que las chicas (chicos) adolescentes los (las) prefieren para alguna aventurilla veraniega. Pasar por argentino en ese contexto tiene sentido.
2. Al francés le dicen la lengua del amor.
3. Hay muchos que encuentran que la zeta española es muy sensual, sobretodo en Latinoamerica. No es lo mismo escuchar un cortejo de un español bien hablado que de un criollo del Callao o Valparaiso.
4. La telenovela chilena "Machos" fue vendida a Argentina alla por el año 2005. A pesar de estar en español la novela fue traducida por los argentinos. Los chilenos que viajaban a Argentina encontraron curioso este hecho.
5. Existe una forma distinta de hablar dentro de una misma ciudad. Así un palomilla del Callao habla de una forma distinta al de un abogado formado en La Planicie. Su forma de hablar le da un sentido de pertenencia, él no quiere hablar como el abogado.

Todos estos ejemplos los doy tratando de mostrar que dar una explicación desde sólo la linguistica al "dejo" que se pega es un esfuerzo sólo parcial. La forma de hablar nos da el sentido de pertenencia así que podemos hacer mayores o menores esfuerzos por adaptar nuevas formas de hablar y que definirán el grado del dejo o dependiendo del tiempo incluso su existencia.
 
El tema está de lo mas INTERESANTE.
Es la respuesta a una de esas preguntas que todos se hacen pero que nadie sabe responder o dónde buscar.
Me hace surgir otras preguntas las cuales espero por favor me conteste.
Cuántos acentos puede asimilar el cerebro? 2 ó 3?
Hablo español pero estudio chino desde hace varios años y mi inglées me sale con un acento "extraño". Mi cuñado bromea diciendo que hablo como con un acento ruso o polaco.
Qué me dice ud. al respecto?
 
Pero por supuesto que la forma de hablar nos da un sentido de pertenencia. Pero la lingüística ha estudiado eso con mucho detalle por muchos años. Es uno de los más importantes tópicos de la sociolingüística.

El número de acentos que alguien puede tener varía de persona a persona, pero está bastante bien establecido que se puede tener varios. Ver aquí un caso excepcional.
 
Gracias por ese "Mondongo" linguistico...aunque yo le quitaría un poco de grasa.
 
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