Wednesday, May 06, 2009
Las lenguas del Perú
Labels: castellano del perú, conflicto lingüístico, pucp, quechua
Wednesday, July 16, 2008
De profundo a contemporáneo: el quechua nuestro
Una ciudad es esencialmente un mercado: un lugar de tráfico, de comercio, de intercambio. Pero no solo se negocian bienes y monedas: las ideas, las costumbres, las metas, la música, y por supuesto, las palabras, circulan con la misma o con mayor intensidad a través de la espesa telaraña de redes interpersonales que es una ciudad. Si apenas ayer se marginaba el quechua a un idílico Perú "profundo", y se le oponía al Perú "contemporáneo", hoy estamos en condiciones de reconocer en los quechuahablantes una irrenunciable parte del Perú contemporáneo, visible y oficial, y no meramente una curiosidad "profunda". Por supuesto, no es un proceso que haya terminado, pero me parece que ya se ha cruzado el Rubicón y que no hay vuelta atrás.
El efecto de este descubrimiento es doble: así como los quechuahablantes le han cambiado la imagen del Perú al resto de los peruanos en el transcurso de dos generaciones, el resto de nosotros también los hemos cambiado a ellos. Ninguna de esas transformaciones debería verse con tristeza---es ingenuo esperar que dos comunidades (o dos personas) sean exactamente las mismas luego de convivir juntas por mucho tiempo (es más, es escandaloso que hayan pasado quinientos años para que empiecen a integrarse).
Un estupendo ejemplo de esta simbiósis contemporánea nos lo da este comercial de teléfonos celulares, grabado en quechua, producido por la agencia Publicis:
No todo el mundo ha recibido con entusiasmo este video. En palabras de Peruanista (donde encontré originalmente el video):
Las talentosas artistas Dina Paucar y Sonia Morales se presentan en esta publicidad con el cabello pintado de colores. No seria nada extraordinario, de no ser porque existe un patrón cultural bien lamentable entre las mujeres peruanas en Perú y en el exterior: es impresionante por ejemplo, cuando visito restaurantes peruanos en el área metropolitana de Washington, DC, ver la cantidad de peruanas nativas que visten el cabello pintado de rubio amarillo. Se trata de cubrir nuestra raza originaria, porque tristemente algunas mujeres indígenas creen que para lograr el éxito, ellas tienen que ocultar su origen étnico.Tengo que estar en desacuerdo con este comentario. Para empezar, las "peruanas nativas" no son las únicas que se pintan el pelo. No hay nada más común que encontrar una mujer que se pinta el pelo, en todas partes donde tienen acceso a tintes para el cabello---ver aquí una entrevista a un publicista de la compañía Dove que dice que una de cada dos mujeres argentinas tiene el pelo pintado, no precisamente para "ocultar su origen étnico". No me corresponde a mí especular por qué es así (pueden leer aquí un serio estudio al respecto). Pero si algo muestra el cabello pintado de las cantantes en ese comercial es justamente que las quechuahablantes no están (nunca estuvieron) a la espera de que alguien más las defina desde fuera y les diga qué pueden hacer o no con su cabello. Muestra también que las quechuahablantes son exactamente como todas las otras mujeres. Así como es por completo absurdo que alguien se escandalice porque una quechuahablante hable en quechua en el Congreso, es también absurdo que nos escandalicemos porque se pinte el pelo.
Peruanista. 16 de julio del 2008
Peruanista observa algo más.
Al final de este comercial se incluye a un grupo de blancos -incluyendo a un travesti vestido de mujer andina- quienes terminan hablando en quechua. No entiendo por qué Publicis no pudo incluir a peruanos cobrizos en un comercial hecho en quechua. Es que como en la mayoría de la publicidad producida en Lima, este comercial también tenía que incluir a blancos de nacimiento o de cirugía plástica. Por supuesto, para estos publicistas de Lima que no conocen todo Perú, tampoco hay negros que hablen el runa simi.Creo que este comentario pierde de vista algo crucial. El final del comercial plantea un idea extraordinaria: que algún día todos (y no solo los "cobrizos") hablemos quechua. Ni Arguedas se atrevió a soñar semejante utopía. Que esta publicidad nos la suelte es una excelente noticia: la idea es que los "otros" peruanos quieren hacer negocios con los quechuahablantes, quieren que los escuchen, y para eso, le hablan en su lengua, el quechua. La inversión simbólica no podría ser más radical: los castellanohablantes estamos demasiado acostumbrados a hacernos oír en español, por una vez, siquiera en la ficción idealizada de un comercial, queremos comunicarnos en quechua. Esto es algo tan inconcebible en el Perú, que cuando alguien lo propone, aunque sea lúdicamente, se malinterpreta como una agresión, o como un desvarío---por supuesto, la opinión de Peruanista se alimenta también de la comprensible desconfianza en "los publicistas de Lima", quienes nos han enrostrado toda suerte de tonterías.
Peruanista. 16 de julio del 2008
Hagamos votos para que haya muchos más comerciales en quechua (y en aymara, en amarakaeri, en ashéninca...). Y que allí sus hablantes no sean una figura decorativa, una estampa de álbum. Que se pinten el pelo, que toquen rock, que hablen por celular, que paguen con tarjetas de crédito, que distingan Pepsi de Coca-Cola, que usen bikini, que participen en la guerra de las cervezas, que compren en Wong, que viajen por KLM. En quechua. Que su lengua deje de ocultarse en la profundidades de un mito falsamente protector. Que reclame para sí los reales que sin lugar a dudas le corresponden: la plenitud de un idioma inconfundiblemente contemporáneo.
Labels: conflicto lingüístico, quechua
Sunday, June 22, 2008
Ese dejo que se nos pega
Su caso, aunque raro, no es único---también le ha ocurrido a hablantes de español (a veces el habla resultante se percibe como dejo francés). El Síndrome del Acento Extranjero es una poco conocida dolencia, que desafía las concepciones populares acerca del lenguaje. La gente no suele pensar que la lengua está en la cabeza de cada hablante (y en ningún otro lugar), y que por lo tanto su destino está indisolublemente ligado con la suerte de la mente y el cerebro, cualquiera que esta sea. En estos casos, una lesión cerebral provoca que los pacientes modifiquen su modo de hablar (en particular, la entonación, el silabeo, la cantidad vocálica), y ese cambio es percibido por los demás como si fuera un acento extranjero (de cualquier lengua o variedad que tenga rasgos similares)---si a alguien le interesa una explicación más especializada, puede leer los artículos de este reciente volumen del Journal of Neurolinguistics, dedicado al tema, donde se describen varias de las razones por la que eso ocurre.
Pero hay un detalle en la historia de Tiffany Roberts que merece otro tipo de atención. Como les ha pasado a otras personas con el mismo síndrome, su comunidad reaccionó agresivamente, con una actitud de rechazo e incredulidad. Por algún motivo, la gente tiene la firme convicción de que la lengua es inmóvil, perenne e inmodificable. Que cuando una persona habla distinto, eso ocurre, de algún modo secreto, por su culpa: la diferencia se atribuye a una falta de inteligencia, a una impostura, a un descuido en el cultivo personal. Los pacientes del Síndrome del Acento Extranjero reciben una exoneración impecable (aunque casi desconocida): su cerebro ha sufrido un cambio violento. Otros no tienen tanta suerte.
Los cambios mentales que producen el "acento extranjero" no tienen que ocurrir violentamente, ni con una lesión. Ni siquiera tienen que ser súbitos. En efecto, cada vez que un adulto aprende una segunda lengua, a través de un proceso gradual de contacto lingüístico, habla esta segunda lengua "con un acento extranjero". Poco o nada puede hacer esta persona para evitar ese acento---los especialistas llaman Periodo Crítico al tiempo durante el cual uno puede adquirir una lengua como hablante nativo, sin "acento" (normalmente, hasta los 12 años). Pero los hablantes de segundas lenguas también sufren discriminación en las comunidades donde residen; su acento los delata como extranjeros y atrae inmediatamente sobre ellos todos los prejuicios asociados con esa condición. A diferencia de Tiffany Roberts, no pueden invocar una lesión cerebral---sin embargo, como han mostrado los estudiosos, el cerebro de un hablante bilingüe sí cambia con respecto a un monolingüe, aunque claro, en forma progresiva, por medio de la interacción comunicativa (los interesados pueden leer el fascinante libro de Michael Paradis, A Neurolinguistic Theory of Bilingualism). En ese sentido, es más fácil que sucumban al prejuicio, impuesto por la discriminación, de que su acento es, misteriosamente, culpa suya, que son ellos los que no saben hablar bien, los que han fallado. Por esa razón, en casi todas partes, los inmigrantes se esfuerzan al máximo por borrar toda huella de su lengua, impiden que sus hijos la aprendan, tratan desesperadamente de adaptarse.
Pero no solamente los hablantes de una segunda lengua tienen que lidiar con los problemas que trae el acento ajeno, o el dejo. Todos reconocemos cómo hablan los argentinos, los colombianos, los chilenos que viven en nuestro país. Y por supuesto, ellos nos reconocen también en el suyo. También reconocemos cómo hablan los cuzqueños, los de la selva, los de Huancavelica. El dejo ajeno es frecuente motivo de burla, y muchas veces, causa directa de discriminación. Noten que en estos casos uno se está burlando de la capacidad de la gente para mantener su conocimiento, su propia forma de hablar.
Es interesante comprobar que la burla por la razón contraria existe también.
Hay ciertas personas que tienen una especial habilidad para adaptarse rápidamente a su entorno lingüístico. Si viajan a una comunidad de habla diferente, son capaces de reconocer y usar los giros novedosos que encuentran, incorporándolos fácilmente a su forma de hablar (de la misma manera, hay personas para quienes es más fácil aprender una segunda lengua e imitar el acento nativo). Nótese que esto debería ser visto como una ventaja; es la capacidad para asimilarse, para conectarse con sus interlocutores, para poner aparte lo que uno sabe e identificarse con el otro. Sin embargo, esto también es motivo de burla. Cuando una de estas personas viaja a Argentina, a Colombia o al Brasil, y regresa con trazas de esas variedades ajenas (con dejo), nos reímos, nos parece ridículo. Esta burla no es diferente a las anteriores, es también una instancia de rechazo a lo diferente, la actualización de un prejuicio. Aquí también, les echamos la culpa a estas personas, atribuimos el dejo a su presunta cursilería, a su huachafería, o peor, a su choledad. Como en los otros casos, esta atribución es también un acto de ignorancia.
Un ejemplo de lo irracional que resulta esta burla nos lo proporciona este post, que un amigo me hace llegar. El post ridiculiza precisamente el dejo que les queda a las personas cuando viajan a países extranjeros. Y nos da algunos ejemplos de lo que ellos consideran un acto huachafo (o cholo, como parece que ellos prefieren). Uno de los ejemplos es el de la actriz peruana Gianella Neyra, que reside en Argentina hace varios años; curiosamente, el video que exhiben como prueba del delito es una entrevista que la actriz da a un reportero argentino que habla, por supuesto, en español argentino. En otras palabras, se la está acusando de hablar como su interlocutor, de adaptar su habla a la comunidad donde vive, es decir, de comportarse como un ser humano. Juzgue el lector por sí mismo:
Otro ejemplo es el de un joven pastor afroperuano que es caracterizado como un "bamba" por la voz en off del video:
Claramente, esta persona es un hablante nativo de español y tiene un dejo portugués. Sin embargo, no sabemos nada más de él. No sabemos, por ejemplo, si ha estado en contacto con personas que hablan portugués (sin ir muy lejos, el video presenta a otros pastores que sí parecen ser hablantes nativos de portugués, hablando en español). El post asume que su dejo es "bamba", es decir, que es fingido, que no es real (y supongo que por eso lo incluye dentro de lo cholo). [Actualización: Me informa un comentarista que este individuo podría ser parte de una presunta red de estafadores, y que su dejo es una construcción ex profeso. Si esto es cierto, claramente subraya el caracter absurdo de la acusación de hacer eso por ser cholo. ¿O acaso era cholo James Bond cuando fingía un acento extranjero para engañar a sus enemigos?]
Uno podría limitarse a decir que los autores del blog en cuestión simplemente ignoran que el dejo no se produce por un acto consciente del hablante---después de todo, la inmensa mayoría ignora eso. Sin embargo, hay dos cosas que son muy peculiares acerca de su post.
En primer lugar, está la pretensión de que el dejo caracteriza lo cholo. Es decir, que es parte de ser peruano el adoptar dejos extranjeros cuando se viaja fuera. Esto es curioso porque no se requiere ser un especialista para saber (o al menos sospechar) que eso le puede ocurrir, en diferentes grados, a todas las personas que cambian de comunidad lingüística. Por esa razón precisamente, la burla por el dejo y la discriminación por el acento son también universales.
En segundo lugar, quizá más grave, está el vehículo que escogen para presentar esa idea: una ridiculización. Los autores dicen estar usando el humor "como una herramienta de análisis", para reflexionar sobre la peruanidad. Sin embargo, parecen confundir humor con ridiculización. Creo que nadie puede estar en desacuerdo en que el humor puede ser una eficiente herramienta de análisis, y por tanto, una valiosa vía hacia el conocimiento. Pero los filósofos han denunciado desde siempre la profunda conexión entre el proceso de ridiculización y la ignorancia. Ridiculizar no es una forma de reflexión, ni una amenaza al sistema; es exactamente lo contrario, una manera de impedir la reflexión, una defensa ciega de la regla (al respecto, el ensayo "Lo cómico y la regla" de Umberto Eco, publicado en La estrategia de la ilusión, es iluminador). Quizá haya sido Platón, en el Filebo, quien lo dijo en forma más elocuente:
Sócrates.-Ridiculizar es una especie de vicio, un cierto mal hábito, que produce en nosotros un efecto contrario al mandato de la inscripción de Delfos.La reflexión no puede ser concebida solo como el punto de llegada del humor. Eso es cierto, por supuesto, desde el punto de vista del receptor, quien reflexiona al reírse, o después; pero el emisor del acto humorístico tiene que reflexionar antes de emitirlo, tiene que pensar detenidamente antes de transmitir su mensaje, tiene que informarse y meditar en serio. Porque, en efecto, el humor es una elevada forma de conocimiento, pero deja de serlo si se convierte en mera ridiculización. Es decir, a diferencia del humor, la ridiculización bloquea la filosofía, contribuye al enraizamiento de los prejuicios, oscurece nuestra forma de pensar. Eso es bastante evidente en el post que comentamos. Lejos de ser una reflexión sobre los contenidos de la peruanidad, el post atiza los prejuicios lingüísticos, y en consecuencia, proporciona un vehículo más para la discriminación. Y eso es lamentable.
Protarco.-¿Hablas, Sócrates, del precepto: conócete a ti mismo?
Sócrates.-Sí; y lo contrario es: no te conozcas a ti mismo
Platón. Filebo 48d
Labels: castellano del perú, conflicto lingüístico
Thursday, June 19, 2008
La decadencia de la Académie française
En El sueño de Macsen Wledig, una leyenda galesa preartúrica que Lady Charlotte Guest incluyó en su traducción del Mabinogion, se cuenta que el emperador Magno Máximo (Macsen Wleding, en galés), agradecido por la crucial ayuda en la recuperación de su trono romano, les otorgó a sus aliados británicos "cualquier región que quieran en el mundo"; estos, al mando de Conan Meriadoc (Cynan ap Eudaf) y su hermano Gadeon, tomaron posesión de la Armórica, que entonces incluía todo el noroeste de la Galia. Los armóricos, por supuesto, se resistieron, pero sin suerte. Los hombres fueron ejecutados, aunque las mujeres fueron matenidas vivas. Alguien advirtió que esto representaba un terrible riesgo: puesto que el idioma de los armóricos era diferente al de sus conquistadores, si las mujeres armóricas iban a ser incorporadas a la nueva sociedad, necesariamente los idiomas se mezclarían, destruyendo la lengua conquistadora; la solución fue simple y terrible: le cortaron la lengua a todas las mujeres, para que no pudieran corromper la forma de hablar de sus hijos. Así la Armórica se convirtió en lo que ahora es la Bretaña, la región en el extremo noroccidental de Francia, donde todavía hoy quedan medio millón de hablantes de bretón, la lengua celta, pariente del galés, que los colonos britano-romanos llevaron allí en el siglo IV. La historia que cuenta El sueño de Macsen Wledig (y que también está anotada en las márgenes del manuscrito K de la Historia Brittonum, atribuida al monje Nennius) quizá sea el registro más viejo de un lingüicidio en Occidente, llevado a cabo de un modo que no podría ser más gráfico: arrancándoles la lengua a sus hablantes.Depuis plus de cinq siècles, la langue française a forgé la France. Par un juste retour, notre Constitution a, dans son article 2, reconnu cette évidence: "La langue de la République est le français".Como puede verse, la propuesta era más bien modesta, ni siquiera se trata de hacerlas oficiales, sino simplemente de mencionarlas, de reconocerlas constitucionalmente. La declaración de la Académie française provocó que el Senado rechazara esa modificación esta semana, así que no se trató de un acto inocente.
Or, le 22 mai dernier, les députés ont voté un texte dont les conséquences portent atteinte à l’identité nationale. Ils ont souhaité que soit ajoutée dans la Constitution, à l’article 1er, dont la première phrase commence par les mots: "La France est une République indivisible, laïque, démocratique et sociale », une phrase terminale: "Les langues régionales appartiennent à son patrimoine". [...]
Au surplus, il nous paraît que placer les langues régionales de France avant la langue de la République est un défi à la simple logique, un déni de la République, une confusion du principe constitutif de la Nation et de l’objet d'une politique.
[Después de cinco siglos, la lengua francesa ha forjado Francia. Con toda justicia, nuestra constitución, en su artículo 2, reconoce esta verdad: "La lengua de la República es el francés".
El 22 de mayo pasado, los diputados han aceptado un texto cuyas consecuencias pueden dañar la identidad nacional. Se ha acordado que se añada a la Constitución, en su artículo 1, cuya primera frase comienza con las palabras "Francia es una República indivisible, laica, democrática y social", una frase mortal: "Las lenguas regionales corresponden a su patrimonio" [...]
Además, nos parece que colocar las lenguas regionales de Francia delante de la lengua de la República es un desafío a la simple lógica, una negación de la República, una confusión del principio constitutivo de la Nación y de las metas de la política]
Déclaration de l’Académie française, 12 de junio del 2008.
La posición de la Académie française, por completo absurda, está sin embargo en perfecta consonancia con el pobre desempeño científico que esta institución ha desarrollado a lo largo de su historia. Desprovista de filólogos y lingüistas, carece de la autoridad y el liderazgo necesarios para convocar una reflexión seria acerca del futuro del francés y sus relaciones con las otras lenguas. A diferencia de su colega española, se ha vuelto incapaz de incorporar en su trabajo los avances de las ciencias del lenguaje, y por lo tanto se convierte en una institución cada vez más inútil y en completa decadencia.
En ese sentido, su reciente declaración nos recuerda la pertinaz negativa del parlamento francés para actualizar los uniformes del ejército durante las Guerras Balcánicas (1912-1913) y el comienzo de la Primera Guerra Mundial. Con el desarrollo de los rifles de largo alcance, se hizo necesario que los uniformes se pudieran camuflar con el terreno; por esa razón los ingleses adoptaron el color caqui y los alemanes, el gris oscuro. El ministro francés Adolphe Méssimy propuso al parlamento que el rojo y azul del uniforme fuera cambiado por un color menos visible; la reacción en la prensa y en las cámaras fue de rotundo rechazo (ni siquiera aceptaron cambiar el kepí por el casco); el diputado Alphonse Etienne, ex ministro de Guerra, resumió su oposición con estas palabras: Le pantalon rouge c'est la France ("El pantalón rojo es Francia"). Las consecuencias de esta catastrófica visión fueron terribles. Durante la Batalla de las Fronteras, en agosto de 1914, más de 200.000 soldados franceses pagaron con su vida esa absurda decisión (famosa es la masacre del Regimiento 246, marchando a campo abierto en sus pantalones rojos, sin cascos, con la banda militar tocando, contra un ejército alemán camuflado en gris y protegido con cascos)---recién en 1915 se iniciaría el cambio de uniforme.Ni el pantalón rojo es Francia, ni el idioma francés es Francia. Si acaso "Francia" (o "España" o "Perú" o...) tiene algún sentido, este empieza y termina con los franceses, personas de carne y hueso que hablan diferentes lenguas y visten de distintos colores. Los signos, como saben los lingüistas, son arbitrarios.
Labels: Académie française, conflicto lingüístico, discurso prescriptivo, real academia
Saturday, July 21, 2007
¿A qué extremos puede llegar la imbecilidad y el complejo?
¿Sabían ustedes que la Real Academia Española de la Lengua ha decretado que “hijo de puta” y “comunista” son sinónimos? ¿Y sabían que la Imperial Academia Quechua de la Lengua se opuso a esa disposición bloqueando carreteras? Afortunadamente, la Asociación Mundial de Academias de las Lenguas declaró que el quechua no es idioma, sino una huevada sin escritura y con no más de 500 vocablos... ¡y esto!, procediendo luego a desconocer a sus “amautas”.
Andrés Bedoya Ugarteche. Correo. 19 de julio del 2007
Aclaremos algo primero: Bedoya Ugarteche miente con descaro. La RAE (que se llama simplemente Real Academia Española, no "de la Lengua") nunca ha cometido ni cometerá jamás semejante dislate. La Academia Mayor de la Lengua Quechua no se dedica a bloquear carreteras (y menos la imaginaria Imperial Academia Quechua de la Lengua). No existe una Asociación Mundial de Academias de las Lenguas, pero si existiera, nunca declararía que el quechua no es un idioma ni que tiene solo 500 palabras, porque cualquier persona mínimamente informada sabe que el quechua es una lengua plena con miles de vocablos, que además es el vehículo de comunicación diaria de millones de personas (y medio millón de esas personas viven en la misma ciudad que Bedoya Ugarteche, a saber, Lima).
Fácil sería decir que el columnista es un loco de atar y olvidarse de él. Pero eso no es correcto. Bedoya Ugarteche no dice eso porque está loco (tampoco Stalin, Hitler, Pol Pot o Abimael Guzmán estaban locos). Lo dice porque quiere establecer un presupuesto de superioridad, una atalaya para mirar hacia abajo, una torre inaccesible desde la cual escupirles a sus semejantes. Y lo hace con la herramienta más vieja del mundo: el desprecio por la forma de hablar de los demás. No se detiene ante la falta de evidencia, o ante la falta de opiniones confirmatorias; de hecho, inventa sus autoridades con desparpajo. No es una casualidad que invoque decretos imaginarios de ficticias "Academias de la Lengua": quiere refugiarse en la solemnidad del discurso prescriptivo.
Al comienzo de su texto nos cuenta:
Pero hay acomplejados que piensan que poniéndoles a sus hijos nombres gringos--o gringoides--los hacen menos lorchos. ¿A qué extremos puede llegar la imbecilidad y el complejo? De allí nacen los nilvers, los roberts, los edgars, los hammers y tantos otros. Naturalmente, con esos apelativos tan ridículos, lo único que se consigue es acentuar el complejo y que la víctima se sienta realmente inferior, con lo cual la inferioridad deja de ser un complejo y se convierte en un hecho real.Ese es el paso central de su coartada: establecer que existe alguna forma de inferioridad asociada a ciertos nombres. Como si llamarse Edgar o Robert revelara alguna limitación misteriosa e indefinida, como si fuera una peste, una maldición que balda a las personas. Introducido este elemento mágico, el columnista puede dar rienda suelta a sus propios complejos:
Andrés Bedoya Ugarteche. Correo. 19 de julio del 2007
el “gloriosísimo pueblo” está compuesto, en su inmensa mayoría, por subvertebrados inútiles y a los que es muy fácil arrear hacia lo que sea. [...] se reproduce e infesta, por lo general, el sur del Perú, en donde tropillas y manadas de ignaros subhombres están siempre dispuestas a quemar llantas, linchar autoridades, bloquear carreteras, atacar a la gente decente, y demás actos típicamente peruanos.Apenas es una sorpresa que termine su texto con ese reguero de elucubraciones insensatas sobre las academias y el quechua, que comentamos al principio.
Andrés Bedoya Ugarteche. Correo. 19 de julio del 2007
Ahora bien: si vamos a develar sus trampas, hagámoslo del todo. A menos que comparta los prejuicios y complejos del columnista, quizá el lector se crea distante de tales conclusiones y exabruptos. Pero tenga cuidado. La próxima vez que se sienta incómodo porque alguien aboga en favor de las lenguas en peligro de extinción, o porque dice hubieron o haiga, o aperturar en vez de abrir, o manager en vez de gerente, o tenga ganas de reírse de Pancracio o Margarito, acuérdese de Bedoya Ugarteche. Tal vez descubra su sombra y su espejo.
Algo más. El lector acucioso habrá notado que la frase ¿A qué extremos puede llegar la imbecilidad y el complejo? contiene un sujeto coordinado (la imbecilidad y el complejo) con un verbo en singular (puede llegar). No se preocupe. Se trata del famoso efecto de la concordancia con el primer elemento coordinado (activo en español, inglés y otras muchas lenguas, incluido el hebreo bíblico). Es incluso un caso aceptado por la RAE, que a la letra recomienda:
si [los elementos coordinados ] se conciben como una unidad, de la que cada uno de ellos designa un aspecto parcial, el verbo puede ir también en singular: «El desorden y la algarabía es total».Bedoya Ugarteche, como todos los seres humanos, habla sin errores. Sin errores gramaticales, quiero decir.
Real Academia Española. Diccionario de Dudas y Dificultades. Concordancia
Labels: bedoya ugarteche, conflicto lingüístico, quechua, usos
Wednesday, July 18, 2007
Babel hispana
Transcribo a continuación una parte del texto.
Enxiemplo de la Babel hispana
Grado a Santo Tomás, venerable e beato,
que de universidades e de bachillerato
es el santo patrono, e faremos acato
maguer los mandamases le dan mucho maltrato.
Si el d’Aquino me adjuva, contar he la desdicha
que sucede en Hispania, do el poder se encapricha
en maltratar la lengua, tanto escripta cual dicha.
Empeçar he, si un lío non me fago en la picha.
El romançe de Hispania más común de la xente,
en que se comunican el de acá et el de enfrente,
el sabidor juicioso al egual que’l nesçiente,
este es el castellano, al menos, al presente.
Tant’es el castellano común en Çeltiberia
que maguer que del çentro, se fabla en periferia,
e lo emplea el que es rico commo el que ha laçeria,
e siempre ennos estudios s’assigna qual materia.
Otrora el castellano llamábase español,
e dentro en sus dominios non se ponía el sol,
mas arribó un buen día un tal Jordi Pujol
e dixo: al castellano hay que poner control.
Tened presente, amicos, que d’un tiempo a esta parte
ya el noble castellano non es un estandarte,
e muchos lo denigran e lo dexan aparte,
et en muchas regiones quasi ya ni se imparte.
Sabet que en Catalonia, condado de Aragón,
el romanz de Castiella soffre desatençión,
abandono, descrédito, vilipendio e baldón,
e a los que lo fablaren les façen inmersión.
Non pueden castellano estudiar los infantes,
ca diçen que era lengua que se aprendía enantes,
et agora es idioma de vagos e maleantes,
e de xarnegos tachan a todos sus fablantes.
Otrosí en essas ínsulas que diçen Baleares,
do fablan paresçidos romançes familiares,
impedir han agora de guisas similares
que en romanz castellano te eduques e prepares.
Et travesando el piélago, unas leguas acá,
el reino de Valençia, que quasi enfrent’está
el romanz castellano muy poquiello se da,
ca priman la su fabla, que llaman valençiá.
Et en el Finis Terrae, do s’encuentra Galiçia,
cuia lengua el rey Sabio escribió con periçia
agora el castellano allí non se propiçia,
e grand sabeduría ansí se desperdiçia.
Et çerca, ennas Asturias, foméntase ya el
bable, e maguer toda vía non es inexcusable,
quiçab en unos años pudiera ser probable
que el romanz de Castiella mucho menos se fable.
Et essas industriosas provinçias Vascongadas,
las quales nunqua fueron mui bien romaniçadas,
de castellán-fablantes están abarrotadas,
maguer diçen que tienen que ser “normaliçadas”.
Por ende en Vascongadas la classe se efectúa
en rara jerigonza que le llaman batúa,
et si non la quisieres, pues fuye et evacúa,
ca agredir al reaçio por allí se habitúa.
Et enna Extremadura chamullan el castúo,
maguer en las escuelas aún no lo sitúo,
mas dadles presupuesto –lo qual non insinúo–
et cambiar ha, sin dubda, aqueste statu quo.
El panocho es la jerga de Murçia, la huertana,
do las gentes s’expresan commo les da la gana,
mas hogaño dan classes en lengua castellana,
quiçab las stultiçias esperan a mañana.
Et allá en Aragón inventaron la fabla,
enna qual quasi nadie conversaçión entabla,
mas por obra del diablo –o quiçab de la diabla–
accabar han poniéndola en classe a raxa tabla.
Ennas islas atlánticas, dichas Afortunadas,
quieren fablar el guanche, e más xilipolladas,
et non fallarás forma que d’esso los disuadas
ca todas las sandeçes están subvençionadas.
Enna tierra del Sur de nomme Andaluçía
non hay lengua vernácula, al menos toda vía,
mas ya hay quienes pretenden distinta ortographía
et quiçab que fablemos en torpe algarabía.
En Castiella-La Mancha, que antes era la Nueva
al egual que en la Vieja tal veç alguien promueva
alguna jerigonza commo agora se lleva…
¡Espero, de momento, que non caiga la breva!
Et allá en Magerit, do se encuentra la Corte,
que está, dende Toledo, un poquiello hacia el Norte,
non semeja que hoy tal usanza s’importe:
maguer fablan el cheli, en classe les da corte.
[...]
Estando ansí las cosas, ¿commo actuaremos nos?
¿Debemos, tras los contras, también de ver los pros?
Yo non lo sé, germanos, ca ya me da la tos…
Dar he un trago de vino. E nada más. Adiós.
Fray Josepho. Libertad Digital. 16 Julio del 2007
Labels: conflicto lingüístico, España
Wednesday, July 04, 2007
El Reino de Cervantes: ¿a costa de las "lenguas minúsculas"?
Desde hace ya varios años, don Gregorio Salvador ha venido conduciendo una fiera batalla en defensa del castellano. No ha sido, a diferencia de lo hecho por otros, ni un terco encierro en trincheras puristas, ni una alborotada protesta por la novedad. Al contrario, el actual vicedirector de la RAE, como pocos de sus colegas, ha mostrado siempre una disposición amable hacia el cambio lingüístico y una postura razonable frente a la diversidad al interior del español, incluido el Spanglish (no en vano, es un dialectólogo). Su buen juicio, sin embargo, se ha visto nublado en varias ocasiones por su nacionalismo español. Sus opiniones sobre la situación lingüística en la Península han sido todo menos objetivas y serenas, y han recibido, como era de esperar, serias objeciones.Pero don Gregorio no se ha limitado a opinar sobre España y sus lenguas. En el III Congreso Internacional de la Lengua Española, en noviembre del 2004, escandalizó a los asistentes cuando, contestando a una intervención del poeta Ernesto Cardenal en defensa de las lenguas en peligro de extinción, dijo, muy suelto de huesos, que:
si no hubieran ido desapareciendo lenguas en el transcurso de la historia, porque en sus hablantes triunfó la fuerza de intercambio sobre el espíritu de campanario, no habríamos alcanzado el nivel de civilización en que nos hallamos y sólo existirían lenguas mínimas, lenguas de tribu o incluso simplemente familiares. […] Que muchas de esas lenguas minúsculas se van extinguiendo es evidente, pero no hay que lamentarse, porque eso quiere decir que sus posibles hablantes, los que las han ido abandonando, se han integrado en una lengua de intercambio, en una lengua más extensa y más poblada que les ha permitido ensanchar su mundo y sus perspectivas de futuroComo lo leen. Para Gregorio Salvador, el nivel de civilización en que nos hallamos fue posible gracias a que han desaparecido ciertas lenguas. Pocas veces encuentra uno en estos tiempos una expresión que, de manera tan directa, combine una causa tan incompatible con su presunta consecuencia (aunque la misma idea se repite de manera menos cruda en muchas partes). No contento con eso, don Gregorio escribió unos meses después un artículo en ABC, que llamó sin tapujos “Lenguas minúsculas”, donde no solo se reafirmaba sino que añadía más detalles en la misma dirección:
Gregorio Salvador ABC, 19 de enero del 2005
Añado ahora que una lengua desaparece cuando muere la última persona que la hablaba y lo único triste de ese suceso es la muerte de esa persona. […] En América y en África quedan bastantes de esas lenguas minúsculas y todo esfuerzo por mantenerlas no es más que una aberración reaccionaria, todo hay que decirlo. Esas pobres gentes tuvieron que padecer, históricamente, a conquistadores, encomenderos, exploradores y colonos. Y, por si no hubieran tenido bastante, hay quien pretende mantenerlas, desvalidas, en su exigua prisión lingüística, ajenas e ignorantes del mundo que con nosotros habitan, con todo lo bueno o lo malo que este les pueda ofrecer, para regalo acaso de obstinados antropólogos, entretenimiento de gramáticos imaginativos y orgullosa satisfacción de políticos desnortados y pusilánimes.
Gregorio Salvador ABC, 19 de enero del 2005
El principio general que debería seguirse con respecto a las lenguas es respetar el derecho de cada uno a hablar la lengua que quiera. La integración, en condiciones dignas, es un objetivo loable, necesario y urgente, por supuesto. Pero no tiene por qué ser en español. La defensa de las lenguas minúsculas no es incompatible con la búsqueda de sociedades mejor integradas. Hablar castellano por sí mismo no libera a nadie.
Una cosa es que no impidamos la decisión de los usuarios de abandonar su lengua (nadie tendría que impedir eso) y otra muy distinta es que nos tengamos que alegrar por eso, bajo la excusa de que ese paso mejorará sus condiciones de vida. Ni la conservación ni el abandono de una lengua tienen por sí mismos la más mínima relación con el mejoramiento de las condiciones de vida de sus usuarios. Los esclavos africanos, por ejemplo, cuyas redes sociales fueron evidentemente destruidas, no abandonaron sus lenguas para mejorar su condición personal o social, sino, bajo el rigor del látigo, para mejor servir a sus amos. Nótese que uno podría estirar el argumento y decir que los esclavos “mejoraron” su condición precisamente porque podían servir mejor a sus amos (recibían menos latigazos, digamos). Pero esto es tramposo porque presupone que la violencia que destruyó las formas de vida de esas personas está justificada, y que de algún modo “la decisión” de adaptarse a su papel de esclavos (aprendiendo la lengua del amo, por ejemplo) es un resultado digno de elogio.
Y dicho sea de paso, cabría preguntarse qué sentido tiene hablar de lenguas minúsculas (incluso si ponemos a un lado el sentido despectivo del término). En Paraguay, por ejemplo, al menos cuatro de cada cinco personas habla guaraní (y el 30% de la población habla solo guaraní), pero el estado funciona (y ha funcionado siempre) totalmente en español. ¿Es el guaraní minúsculo en Paraguay? ¿Debería desaparecer? ¿deberíamos alegrarnos si desapareciera? ¿Pedir que el estado funcione también en guaraní es mero obstinamiento antropológico? ¿es solo para entretenimiento de gramáticos imaginativos y orgullosa satisfacción de políticos desnortados y pusilánimes? Nótese que la proporción de hablantes de guaraní en Paraguay es mayor que la proporción de hablantes de español en Europa: ¿es minúsculo el español en la Unión Europea? ¿debería desaparecer? ¿no deberían defenderlo los políticos desnortados y pusilánimes? Curiosamente, fue el propio Salvador quien encabezó la protesta en defensa de la minúscula ñ, cuando la UE pretendió eliminarla de los tableros de computadoras.
Don Gregorio acaba de publicar un libro, uno más, que recoge sus reflexiones sobre el estado del español. Lo ha llamado Noticias del reino de Cervantes, prestándole una frase a Arturo Uslar Pietri. No tengo a la mano el libro, pero sus declaraciones nos permiten imaginar la línea central de argumentación (ver aquí ciertas críticas). Como hablante y estudioso del español, nada me alegra más que el español florezca y prospere. Pero es injusto negarles la misma alegría a los hablantes de otras lenguas. ¿Por qué no pueden todas las lenguas prosperar juntas? El reino de Cervantes no tiene por qué ser el reino de la opresión y la exclusión: el respeto mutuo (expresado, por ejemplo, a través del bilingüismo) es una alternativa mucho más razonable. Sospecho, además, que así lo habría querido Cervantes.Labels: conflicto lingüístico, congresos, gregorio salvador, guaraní, libros, lingüistas, real academia
Friday, June 29, 2007
La pobreza, primer enemigo del idioma
Regreso después de más de un mes. Como había dicho ya, he estado escribiendo mi tesis doctoral; han sido semanas difíciles pero felizmente ya la defendí y, aunque me quedan algunas correcciones que hacer, ya hice lo principal. Así que puedo regresar al blog.Y qué mejor ocasión que la clausura de la II Acta Internacional de la Lengua Española, el segundo de una serie de congresos que pretenden reflexionar sobre nuestra lengua desde el punto de vista de las industrias culturales asociadas al uso del español. La primera Acta se llevó a cabo en el monasterio de San Millán de la Cogolla (donde se encontraron los manuscritos que contienen las primeras representaciones escritas del antiguo español), en La Rioja, España, en octubre del 2006; el propósito de esa primera reunión fue analizar el valor económico de nuestra lengua. El segundo congreso, que terminó ayer en Bogotá, analizó la situación de la industria editorial en el mercado de habla hispánica.
Aunque con ese tema da la impresión de que se trata meramente de un aburrido encuentro de negocios, en verdad el congreso aborda el asunto desde varias perspectivas interesantes (puede leerse aquí un resumen). No conozco de primera mano las conclusiones, pero esta nota en Terra llamó mi atención:
La pobreza, primer enemigo del idiomaSuperar la pobreza y los desequilibrios sociales son tareas básicas para asentar el progreso de los pueblos y el desarrollo de una potente industria cultural, según coinciden los expertos reunidos aquí, en la II Acta Internacional de la Lengua Española.
Sin embargo, los usuarios no renuncian a sus lenguas por mero accidente, ni por razones banales. Es más, si algo hemos aprendido de los procesos de cambio lingüístico es que los hablantes son tercamente leales a sus lenguas, hasta que, claro, ya no pueden más. La vitalidad de una lengua es el exacto reflejo de la vitalidad de las redes sociales que conectan a sus usuarios. Los hablantes abandonan sus lenguas única y exclusivamente cuando esas redes son destruidas. La muerte de una lengua es, entonces, la evidencia de que un vasto y complejo sistema de intercambio ha sido aniquilado. La pobreza es, en efecto, el primer enemigo del idioma.
Es saludable y positivo que un congreso dedicado al negocio del libro se dé tiempo para reflexionar sobre estos temas. No todo es color de rosa en estos congresos, sin embargo---para una revisión crítica de la política lingüística, cultural y editorial del español, pueden leerse estos interesantes comentarios reunidos por Silvia Senz en su blog. Pero, al menos, hemos empezado a hablar de estos asuntos de una manera sostenida, más allá de los circuitos académicos.
Labels: conflicto lingüístico, congresos
Sunday, December 31, 2006
Eran campesinos quechuahablantes
Al parecer, todavía no hemos aprendido la lección. Leo esta noticia en varios diarios:
De ser esto cierto, querría decir que la historia, por desgracia, se repite bastante rápido, aunque esta vez la sociedad civil parece estar un poco mejor preparada, pues el problema se ha hecho público casi inmediatamente. Esperemos que el gobierno aclare la situación lo más pronto posible, y tenga la dignidad de reconocer, si fuera el caso, su equivocación, con la misma celeridad con que capturaron a estos campesinos. Es más urgente que nunca que, en vez esperar a que las lenguas nativas desaparezcan, reconozcamos de una vez por todas que no se puede seguir considerando como un lujo o una excentricidad la exigencia de que las instancias gubernamentales sean capaces de hablar y escuchar en las lenguas de los peruanos.Acusados de emboscada a policías eran campesinos quechuablantes a los que se interrogó en español
Fueron apresados sin tener evidencia en su contra, interrogados en español cuando sólo hablan quechua, se publicaron sus nombres en los medios de comunicación a nivel nacional, y se les presentó como terroristas y asesinos de policías, pero se trata de ocho campesinos que realizaban faenas de limpieza en las tierras de su comunidad.
Prensa Sur 31 de diciembre del 2007
Detenidos no serían culpables del cruel atentado en Ayacucho
Los ocho comuneros detenidos por el Ejército peruano un día después de la emboscada y asesinato de cinco policías y tres civiles en la localidad de Machente (Ayacucho), el 16 de este mes, serían liberados en las próximas horas.
La República, 31 de diciembre del 2007Saldrían en libertad
Raúl del Castillo Alatrista, abogado de los ocho campesinos acusados de participar en la emboscada terrorista en la que fallecieron cinco policías y tres civiles en Ayacucho el pasado 16 de diciembre, aseguró que en las próximas horas podrían quedar en libertad por falta de pruebas.
Perú.com 31 de diciembre del 2007
Video sobre el perfil social de las víctimas del conflicto interno, basado en
el Informe Final de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación.
Labels: conflicto lingüístico, quechua
Friday, December 15, 2006
Limpieza lingüística
Los conflictos lingüísticos no son un mero capricho de políticos excéntricos en países subdesarrollados. Están por todas partes y en todas partes provocan más o menos las mismas reacciones. Un ejemplo es Bélgica. En el pequeño reino europeo de poco más de diez millones de habitantes conviven tres lenguas y no siempre amablemente. Al norte del país se habla flamenco (una variedad del neerlandés, al cual pertenece también el holandés), al sur se habla valón (una variedad del francés) y en el extremo oriental se habla alemán---quizá no es casualidad que el más famoso cuadro de la torre de Babel (en la foto) sea obra de un pintor flamenco, Pieter Brueghel.La región de Flandes es la más rica y próspera, y en ella está en auge, como en varias otras regiones de Europa, un movimiento nacionalista, el cual, entre otras cosas, involucra también el uso del flamenco (cuya designación oficial en Bélgica es neerlandés). Hace unos meses, el Ayuntamiento de Merchtem, una villa de menos de 15,000 habitantes cerca de Bruselas, prohibió el uso del valón (llamado oficialmente francés) en las escuelas locales; ni los alumnos, ni los padres, ni los profesores pueden hablar otra cosa que no sea neerlandés. Recientemente, el Parlamento flamenco ha ido todavía más lejos, al exigir que quienes quieran alquilar viviendas a través de los programas sociales del gobierno (un sistema que ofrece viviendas baratas), deben aprender a hablar neerlandés. La iniciativa, contra lo que el estereotipo nos haría esperar, proviene de los políticos más liberales, uno de los cuales defiende el decreto así:
"No hay discriminación", dice. "Lo que queremos es facilitar la convivencia en las viviendas sociales mediante una mejor integración".
El País, 15 de diciembre del 2006
La medida, como no han dejado de observar los críticos, va a tener el efecto de limpiar la región de Flandes de personas pobres (la mayoría de las cuales habla francés en la zona), quienes se pueden ver empujadas a mudarse hacia la región de Valonia (de habla francesa) o hacia Bruselas (la capital, oficialmente bilingüe, que no pertenece a ninguna de las regiones y que es, además, sede de los principales órganos de gobierno de la Unión Europea, para la cual todas las lenguas habladas en su territorio son oficiales). Todo un ejercicio de limpieza lingüística y social.
Labels: conflicto lingüístico
Tuesday, December 12, 2006
Pronuncien a la española
El primero lo encontramos en el Esbozo a una Nueva Gramática de la Lengua, publicado por la Real Academia en 1973. Al presentar las características de la entonación española, el Esbozo advierte:
El breve examen que haremos aquí de la entonación española refleja los usos que han dominado Madrid dentro de los últimos cincuenta años en el seno de familias burguesas de antiguo abolengo madrileño y en gran parte de los medios universitario y cultos. Dar una idea, por somera que fuese, de la variedad de acento que llena la vasta geografía de habla española habría sido empresa imposible, hoy por hoy, de llevar a cabo y no parece necesario encarecerla.Nada tiene de malo, claro está, que una descripción lingüística se circunscriba a una determinada geografía o a un grupo social, pero lo que aquí llama la atención es el hecho de que, a pesar de reconocer que la entonación de los medios universitario y cultos está lejos de representar la de todos los hablantes del español, a los autores del Esbozo, no les importa estudiar otros patrones entonacionales, ni siquiera les parece necesario encarecer en otros tal objecto de estudio. La sugerencia es clara: el español es meramente eso que hablan los que tienen antiguo abolengo madrileño.
RAE, Esbozo a una Nueva Gramática de la Lengua, 1973, p.102
Es tentador ver en esta actitud una postura neocolonial, una forma de restablecer la hegemonía de la metrópoli, de monopolizar el tráfico del sentido. Pero esa explicación, cualesquiera que sean sus méritos, pierde de vista algo crucial. El discurso prescriptivo no surge únicamente en estas circunstancias; de hecho, tenemos evidencia de que surge toda vez que hay variación lingüística al interior de un grupo humano. Lo cual me lleva a mi segundo ejemplo.
Debo esta anécdota a uno de los participantes de la lista Apuntex, un reciente (y muy animado) grupo de discusión sobre la lengua española:
El año pasado mis hijos concurrieron a un instituto privado. Por una supuesta adherencia a las reglas, no los exoneraron de ir a clase de inglés (hablan el inglés perfectamente, claro, tan bien como cualquier adulto angloparlante), como les sugerí al principio del curso. Pues hete aquí que no solamente los respectivos profesores no aprovecharon para nada la presencia de dos hablantes nativos (y muy espabiliados y leídos) en sus aulas sino que, por separado, les pidieron a mis hijos que "pronunciaran [el inglés] a la española" para que los demás pudieran entender lo que hablaban.Tenemos aquí un notable ejemplo del esfuerzo por neutralizar la variación, incluso si eso implica hablar "mal". La norma que se trata de imponer en este caso no es una forma "correcta" (definida por el prestigio, digamos); todo lo contrario, se trata de forzar a hablantes nativos de inglés a pronunciar su lengua a la española, es decir, a pronunciar las palabras inglesas como lo hacen los hablantes de español cuando están aprendiendo ese idioma, para que los demás pudieran entender. Esto, con todos los puntos y las íes, es un enunciado prescriptivo.
Si a alguno le parece exagerada esta conclusión, revise cualquiera de las proclamas normativas. Por ejemplo, esta reciente columna de Abelardo Oquendo en La República, llamando al buen uso de nuestra lengua:
para que preservemos la inteligibilidad y la unidad de nuestro idioma. Un idioma que nos permite comunicarnos con los varios cientos de millones de personas que hablan español y que, por eso, importa muchísimo mantener uno y el mismo.
Abelardo Oquendo, La República 5 de diciembre del 2006
Como en todos los casos en que esta proclama se enuncia, nadie nos dice con qué criterio exactamente vamos a decidir cuál de las variedades de nuestro idioma van a considerarse buen uso, a quién vamos a obligar a pronunciar a la española, a hablar mal su idioma---eso es exactamente lo que pasa cuando le pedimos a alguien que hable como nosotros: le estamos pidiendo que hable mal su propia lengua.
Labels: conflicto lingüístico, discurso prescriptivo



